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Un muerto por los disturbios en Caracas durante la jornada opositora de "paro cívico"

El 'chavismo' asegura que la huelga convocada por la MUD ha sido un fracaso entre la clase obrera
Un joven ha muerto y decenas de personas han resultado heridas debido a los enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas de seguridad que han marcado el "paro cívico" que la oposición venezolana había convocado para este jueves en Caracas y otras grandes ciudades con el objetivo de frenar la Asamblea Constituyente impulsada por el Gobierno de Nicolás Maduro.
La Mesa de Unidad Democrática (MUD) había llamado a todos los sectores económicos a ir a la huelga este jueves para evidenciar así su rechazo a los planes de Maduro de elaborar una nueva Constitución con la que, según denuncia la coalición opositora, pretende perpetuarse en el Palacio de Miraflores.
El "paro cívico" se ha notado sobre todo en el centro y en el este de Caracas, donde priman los simpatizantes opositores. Aquí, uno de cada nueve comercios han cerrado y la MUD ha pedido al Gobierno que no descuente esta jornada del salario de los trabajadores que han decidido secundar la huelga.
En Altamira, en la zona oriental de Caracas, casi todos los locales comerciales han cerrado y los manifestantes han levantado barricadas con alambre, neumáticos, mobiliario urbano e incluso restos de árboles, lo que ha reducido drásticamente el tráfico habitual de personas y vehículos.
"He secundado el paro cívico. Quiero que Maduro renuncie de una vez por todas. Yo no estoy aquí ni por la Mesa de la Unidad opositora ni representando a ningún partido político. Lo apoyo porque todos los días vivimos represión, desesperación e inseguridad", ha dicho Michelle Moreno, comerciante de 33 años.
"Ya tenemos una Constitución avalada y refrendada por el pueblo en 1999. Hoy en día se le falta al respeto y se le pasa por encima. Estamos pasando por momentos transcendentales. Ya no se trata ni de Gobierno ni de oposición. El principal problema es la crisis económica y hay que buscar una salida pronto", ha comentado Jorge Sánchez, un veterinario de 53 años.
Por su parte, Francisco Vera, de 35 años y miembro de los equipos de emergencias, ha alertado sobre la creciente violencia. "No hay sensatez por parte del Estado. Tienen a toda una nación protestando desde hace meses y, como a quien le da el aire, no hacen nada. Yo llevo 108 días atendiendo a los manifestantes como paramédico. He visto heridos y quemados", ha comentado.
Marta Herrera, una publicista de 50 años que también ha protestado en Altamira, ha declarado que la situación es insoportable. "Me voy a ir del país. Esto no se aguanta. En las estanterías de los supermercados no hay comida. Ellos creen que con una bolsa de alimentos está resuelto todo, pero es mentira ¿Dónde está el pollo, dónde está la carne? Si vas a comprar algo fuera del mercado, el precio es elevadísimo", ha lamentado.
NUEVOS CHOQUES
Como viene siendo habitual, el "paro cívico" se ha tornado rápidamente en motivo de nuevos choques entre los manifestantes y las fuerzas de seguridad. Desde que comenzaron las revueltas opositoras, el pasado mes de abril, más de 90 personas han muerto y miles han resultado heridas y han sido detenidas, de acuerdo con el balance oficial.
El incidente más grave de este jueves ha tenido lugar en Los Teques, donde el joven Ronney Tejera, de 24 años, ha muerto y otros tres han resultado heridos. Los vecinos han acusado de ello a la Policía y a los llamados "colectivos", como se conoce popularmente a las milicias 'chavistas'. La Fiscalía ya ha abierto una investigación sobre los hechos.
Por otro lado, en Los Ruices se ha desatado una batalla campal. Según el diario 'El Nacional', que cita a testigos, la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) y la Policía Nacional Bolivariana (PNB) han lanzado gases lacrimógenas y objetos contundentes contra los manifestantes, incluso desde la azotea de la sede de Venezolana de Televisión (VTV).
Los vecinos de varios complejos residenciales del este de Caracas han denunciado además violentas redadas de las fuerzas de seguridad, que han roto puertas, ventanas y rejas para abrirse paso hacia el interior de las casas. Habrían llegado a usar gases lacrimógenos, señala 'El Nacional'.
UNA CIUDAD DIVIDIDA
Estas imágenes contrastan con la relativa normalidad con la que se ha vivido la jornada de huelga en la zona occidental de Caracas, bajo control 'chavista', y en algunas --aunque pocas-- partes del este, donde el "paro cívico" apenas ha tenido adhesión.
"Yo no he parado. Si aquí en el este se secunda el paro es porque hay miedo a abrir y si en el oeste no se secunda es porque hay miedo a cerrar. Yo no estoy de acuerdo con esta estrategia de la oposición porque creo que no es democrática", ha indicado el consultor Gustavo Fierro.
"Este país necesita que las partes moderadas se sienten a hablar. Hay mucho extremismo. La oposición no tiene 'hoja de ruta'. No sabe dónde va. Y el Gobierno se dedica sólo a contemporizar", ha añadido Fierro, subrayando que "es mucha la gente que está descontenta de un lado y de otro".
El ex ministro de Trabajo y candidato a la Asamblea Constituyente, Francisco Torrealba, ha sostenido que la clase obrera no se ha sumado al "paro cívico".
"El día está transcurriendo con normalidad, excepto en algunos sectores del este de la ciudad, porque algunos mercenarios colocan obstáculos para que la gente no se pueda desplazar con normalidad", ha denunciado Torrealba.
"El paro fracasó porque 'la derecha' no es respaldada por los trabajadores. La clase obrera está comprometida con la producción y no la paraliza nadie", ha afirmado.