Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Al menos un muerto en tres explosiones en infraestructuras petroleras y de gas

Al menos una persona ha muerto y tres han resultado heridas en una de las tres explosiones registradas en sendas infraestructuras de gas y petróleo en Irán, según ha informado la agencia de noticias semioficial Mehr.
Por el momento, no existe constancia de que los tres incidentes estén relacionados pero, previsiblemente, aumentarán la preocupación por la situación en que se encuentra en la actualidad el sector energético iraní, que ha sido privado de inversiones extranjeras por las sanciones contra la República Islámica por el desarrollo de su programa nuclear.
La víctima mortal se ha registrado en la explosión en el campo petrolífero de Bibi Hakimé, próximo al Golfo Pérsico. La deflagración ha tenido lugar en el curso de una perforación, cuando los trabajadores han encontrado "un enorme volumen de un gas desconocido". El accidente ha provocado heridas a tres personas.
La agencia de noticias Mehr ha informado de otra explosión en la refinería de petróleo de Shazand, situada en el centro de Irán, aunque el director gerente de esta infraestructura ha subrayado, en declaraciones a una radio local, que se ha exagerado la entidad de la deflagración.
"Aquí no ha ocurrido nada especial. No ha habido ni siquiera un incendio", ha remarcado Majid Rajabi. "La refinería está funcionando con normalidad", ha zanjado. La última explosión ha ocurrido en el gaseoducto que lleva gas hasta la localidad de Gachsaran, situada en suroeste del país, ha informado la agencia de noticias oficial IRNA.
El pasado mes de mayo, el presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, presenció una explosión cuando inauguraba una refinería del complejo de Abadan.
La República Islámica está intentado lograr un aumento de sus beneficios por combustibles para contrarrestar el efecto de las sanciones sobre sus importaciones. En el caso del accidente en el complejo de Abadan, varios políticos han señalado que la causa fue que el trabajo de construcción de la planta se aceleró demasiado y que no se cumplieron las normas de seguridad, una hipótesis que han rechazado tajantemente las autoridades iraníes.
El año pasado, el régimen iraní puso en marcha un plan para modernizar la refinería de Shazand que contemplaba una inversión de 3.300 millones de dólares (2.300 millones de euros), con el objetivo de aumentar su capacidad de producción de 170.000 a 250.000 barriles de crudo al día e incrementar la producción diaria de gasolina en dos millones de litros.