Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

El parlamento de Kosovo aprueba la Constitución

El Parlamento kosovar ha adoptado la nueva Constitución del país, que entrará en vigor el 15 de junio próximo, por unanimidad de los 107 diputados presentes. La Cámara de Pristina cuenta con 120 escaños, de los cuales 10 están reservados a la comunidad minoritaria serbia, que sin embargo, tras boicotear las elecciones legislativas del pasado noviembre, tampoco estuvo presente en la votación.
Ante el pleno del Parlamento, el primer ministro, Hashim Thaci, subrayó que la Constitución define la esperanza y la creencia en el orden de Kosovo. "Los tiempos que vivimos son históricos y estamos escribiendo una nueva historia y somos responsables de que nuestro país esté orgulloso de serlo", agregó.
Thaci enfatizó que ésta "es la primera Constitución en la historia del país que está acorde con la voluntad del pueblo" y que es una Carta Magna que corresponde a "un país demócrata y soberano para llevar la unidad a la Nación y su pueblo". A su vez, el presidente kosovar, Fatmir Sejdiu, declaró ante los diputados que este documento jalona el ciclo para la construcción del país, que proclamó su independencia de Serbia el 17 de abril.
Aludiendo a las minorías, ante todo la de unos 120.000 serbios que viven en Kosovo, comentó que la nueva Constitución es la madre de sus ciudadanos. Los parlamentarios decidieron asimismo que la fecha de entrada en vigor de la Constitución coincidirá con el inicio oficial de la misión policial y judicial de la Unión Europea en Kosovo (EULEX) en todo el territorio del Estado.
El día se ha convertido en "un momento especial en la construcción del Estado kosovar", dijo Sejdiu, quien subrayó que la Constitución garantiza los derechos de todos los ciudadanos kosovares y abre nuevas posibilidades a las inversiones extranjeras. El documento define a Kosovo como "Estado independiente, soberano, democrático, unitario", que no reivindicará ningún territorio de otro Estado, ni exigirá una unión con otro país.
"Kosovo es un Estado secular", que se comportará de forma "neutral" en relación a la fe religiosa de sus ciudadanos, afirma el texto aprobado, que al mismo tiempo garantiza la protección y conservación de los bienes religiosos y culturales. "La República de Kosovo garantizará que todas las comunidades y sus miembros puedan usufructuar sus derechos establecidos en la Constitución de forma no discriminatoria", se señala.
Por otro lado, la Carta Magna asegura que el pequeño país balcánico utilizará una única moneda, pero no especifica su nombre. Hasta ahora, 36 países, entre ellos Estados Unidos y 18 miembros de la Unión Europea, han reconocido a Kosovo como Estado independiente, a pesar del rechazo de Serbia, que, apoyada por Rusia, ha acusado de "ilegal" la autoproclamación de la soberanía de lo que considera su provincia y parte inalienable de su territorio.
También la mayoría de los serbio-kosovares, que representan una minoría frente a la aplastante mayoría de albano-kosovares, está en desacuerdo con la declaración de independencia de Pristina y ha declarado su lealtad a las instituciones de Belgrado.