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Los pescadores de Fukushima vuelven a faenar en alta mar tras el parón por las fugas radiactivas

Los pescadores de la prefectura japonesa de Fukushima (noreste) volverán a faenar en alta mar este miércoles, tras semanas de suspensión debido a las fugas de agua radiactiva desde la central nuclear homónima al océano Pacífico.
Las cooperativas de pescadores de las ciudades de Soma y Futaba, en Fukushima, han explicado que sus miembros han decidido volver al trabajo tras comprobar que los niveles de radiactividad en las aguas del Pacífico, su fauna y su flora vuelven a ser inocuos.
Otras cooperativas de pescadores, como la de la ciudad de Iwaki, ubicada también en Fukushima, han anunciado su intención de volver a faenar la próxima semana, según ha informado la televisión pública japonesa, NHK.
El pasado 8 de agosto, el Ministerio de Economía, Comercio e Industria de Japón reveló que diariamente se vierten al subsuelo 1.000 toneladas de agua desde la central nuclear, de las cuales unas 300 contienen sustancias altamente radiactivas que llegan al Pacífico.
Desde entonces, las fugas de agua radiactiva no han cesado y han hecho que en las últimas semanas los niveles de radiactividad en Fukushima-1 se hayan disparado hasta picos de 130.000 becquerelios por litro, capaces de matar a una persona.
PLAN GUBERNAMENTAL
En este contexto, el primer ministro, Shinzo Abe, ha anunciado que el próximo mes de octubre pondrá en marcha un plan valorado en 21.000 millones de yenes (160 millones de euros) que recupera la vieja idea de congelar el suelo alrededor de los cuatro reactores dañados de Fukushima-1.
Las pruebas de viabilidad comenzarán en el reactor cuatro, en cuyo subsuelo se construirá un entramado de tuberías a las que se inyectará cloruro de calcio a menos 40 grados celsius para congelarlas, encerrando una superficie subterránea de diez metros cuadrados.
Se espera que el "muro helado" esté operativo hacia el próximo mes de marzo. Si funciona, la Compañía Eléctrica de Tokio (TEPCO) construirá otros alrededor de los reactores uno, dos y tres de Fukushima-1. El proyecto estaría completado hacia 2015.
La Autoridad Reguladora de la Energía Nuclear (NRA), por su parte, ha decidido elevar del uno --que indica una "anomalía"-- al tres --que indica un "grave incidente"-- el nivel de alerta por las fugas de agua radiactiva desde Fukushima-1.
Además, la Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEA) ha expresado su preocupación por las fugas de agua radiactiva desde Fukushima-1 y ha ofrecido al Gobierno de Japón su ayuda para resolver este problema.
ACCIDENTE NUCLEAR
Los problemas en Fukushima-1 se deben al terremoto y el tsunami que el 11 de marzo de 2011 arrasaron la costa de la prefectura japonesa, dando lugar al peor accidente nuclear de la historia, junto al de la central de Chernóbil, en Ucrania.
Fukushima-1 estaba preparada para un terremoto, ya que Japón se asienta sobre una falla, pero no para un tsunami, por lo que el azote del mar provocó varias explosiones de hidrógeno que hicieron que los núcleos de algunos de sus reactores se fundieran parcialmente.