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El presidente de El Salvador estudia medidas extraordinarias ante la violencia criminal

El presidente de El Salvador, Salvador Sánchez Cerén, ha indicado este lunes que estudia "la declaratoria de estados de emergencia" y "la implementación de medidas extraordinarias" para luchar contra la violencia criminal en el país centroamericano, después de la masacre ocurrida la semana pasada en San Juan Opico, donde once personas fueron asesinados por pandilleros.
Para tomar esta decisión, Sánchez Cerén ha convocado una reunión con la presidenta de la Asamblea Legislativa, Lorena Peña, el presidente de la Corte Suprema de Justicia, Óscar Pineda Navas, y el Fiscal General, Douglas Meléndez, tal y como informa el periódico local 'Diario1'.
Durante una rueda de prensa en la Casa Presidencial, el mandatario salvadoreño ha confirmado que la masacre de San Juan Opico, en la que fallecieron ocho trabajadores de una empresa de electricidad y tres campesinos, fue ordenada por líderes de pandillas recluidos en los centros penales de Izalco y Ciudad Barrios.
El presidente de El Salvador ha añadido que se han detenido a 82 personas en relación a este suceso y ha anunciado que se enviará a los autores intelectuales de la masacre al centro penal de máxima seguridad de Zacatecoluca.
"Nuestra estrategia es integral y los resultados los estamos viendo en estos 81 sectores en los que la Policía está permanentemente para recuperar estas zonas. En este sentido, el hecho de que se haya establecido una escalada indica que necesitamos medidas extraordinarias que no significan un cambio de estrategia", ha aclarado.
En este sentido, ha rechazado la vuelta a una tregua con las pandillas, conocidas en el país centroamericano como 'maras', que se disputan el control de territorios. "Yo no voy a volver a la tregua porque no fue correcto. No voy a volver a la mano dura porque no fue correcto", ha sentenciado.