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La reforma constitucional de Renzi pasa un nuevo trámite en el Parlamento

La cámara baja del Parlamento italiano ha aprobado este lunes el proyecto de ley que daría paso a la aprobación de una reforma constitucional promovida por el primer ministro, Matteo Renzi, que pretende acabar con el "bicameralismo perfecto" y reducir el número de senadores.
Este borrador ha sido aprobado en la Cámara de los Diputados con 367 votos a favor, 194 en contra y cinco abstenciones. La ministra de las Reformas, Maria Elena Boschi, ha asegurado a medios locales sentirse "muy contenta" aunque ha recordado que todavía es necesario que el proyecto de ley se vote de nuevo tanto en el Senado como en la Cámara de los Diputados.
"Hace dos años nadie apostaba un céntimo por el hecho de que este Parlamento hiciese las reformas. Y sin embargo ha vuelto la política, ha vuelto Italia", ha escrito Renzi en su perfil de Facebook después del anuncio de la aprobación por parte de la Cámara.
Tras las votaciones en ambas cámaras, Renzi ha anunciado que convocará un referéndum, que se celebraría el próximo mes de octubre, con el objetivo de que los ciudadanos respalden la reforma constitucional. Renzi ha asegurado que dejará su cargo si finalmente los italianos rechazan la reforma en el plebiscito.
La actual Constitución italiana, elaborada bajo la sombra de la Segunda Guerra Mundial, concede a las dos cámaras del Parlamento los mismos poderes para evitar nuevas dictaduras. En las últimas décadas, esta igualdad ha terminado siendo un lastre o incluso un obstáculo para el buen funcionamiento de las administraciones.
Una de las medidas que se incluyen en la reforma sería la reducción del número de senadores, de 320 a 100, en su mayoría elegidos por los consejos regionales y ya no de forma directa. Estos cien legisladores sólo tendrán capacidad de veto legislativo en caso de enmiendas constitucionales.
Otra de las medidas que Renzi ha impulsado con esta reforma sería evitar que el Senado impulse una moción de censura contra el Gobierno, algo que según la oposición reducirá los controles y los equilibrios democráticos.