Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Impresionantes imágenes de un rescate en el mar Egeo

Lejos de la inacción en la zona de las instituciones europeas, la ONG MOAS muestra con toda su crudeza lo que esconde la oscuridad del Egeo. Más de 18.000 mil personas, aseguran, han tratado de alcanzar Grecia desde Turquía por estas aguas en el último mes. Lo que ven ha ocurrido hace tan sólo unas horas, ante el testimonio de un equipo de televisión británico, de noche, en pleno invierno y en alta mar. Acaban de identificar una embarcación volcada con más de una decena de refugiados sirios. Arranca el rescate. La prioridad son los niños, mientras los adultos son empujados a bordo de la lancha segura. Hay una embarazada de siete meses y un padre desgarrado por el dolor, al ver a sus hijos ateridos entre llantos que se confunden con los pequeños que son recuperados sin vida pese a los intentos desesperados del equipo de salvamento. Dos niños de dos años y otra niña de cuatro han muerto en un naufragio que continúa. Un hombre, aún en el agua, busca a su bebé. Tres pequeños son rescatados, víctimas del frío y del pánico. Están a salvo junto 12 adultos más. Mientras a escasos metros la mujer embarazada descubre que sus otros hijos han fallecido. Sólo queda un náufrago que, una vez en tierra es identificado como el conductor de la embarcación. Así lo aseguran varios testigos. Entre ellos este doctor sirio rescatado junto a su sobrino: "No sé exactamente lo que ocurrió, pero el responsable de la lancha estaba loco”. Habla de Oskart, de origen turco, que se defiende diciendo que le obligaron a pilotarla, antes de que se lo lleve detenido la policía griega. Drama en el que se abre paso la sonrisa. La de los salvadores y los niños.