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Todos sabían que abusaba de su hija y nadie dijo nada

Tal y como se ha informado, José Agostinho Bispo Pereira abusaba de su hija Sandra María Moreira, de 29 años, desde que la madre de ésta abandonó el domicilio familiar. En ese momento, la menor tenía sólo doce años.
El detenido vivía con su hija y con los siete hijos-nietos que tuvo con ella en un islote al que sólo se podía acceder por barco desde el municipio de Pinheiro, a 340 kilómetros de Sao Luis, la capital de Maranhao.
El caso, que guarda similitud con el del austríaco Joseph Fritzl, apodado "el Monstruo de Amstetten", que durante 24 años mantuvo encerrada y violó a su hija Elisabeth, con quien tuvo siete hijos, fue denunciado por un anónimo.
Llama la atención que varios vecinos del ahora detenido sabían de lo que pasaba en casa de Moreira, pero no fue hasta el pasado 21 de mayo, cuando alguien decidió denunciarlo.
Abusó también de los hijos nietos
La policía ha informado de que hay indicios de que la mayor de las hijas-nietas, de siete años, también sufrió abusos de su padre-abuelo, y sospecha que la otra niña, de cinco años, igualmente puede haber sido violada por Bispo Pereira.
Los seis pequeños nunca salieron del islote, no saben leer ni escribir y viven en condiciones de abandono, mientras que uno de ellos, de ocho años, es sordomudo, probablemente por problemas de consanguinidad.
El detenido se enfrenta ahora a los cargos de violación, secuestro, abandono material (por las condiciones en que vivían los niños) y abandono intelectual (porque nunca recibieron una educación). EPF