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El policía que ordenó utilizar gas lacrimógeno asegura que no se arrepiente y que "lo volvería a hacer"

El oficial de Policía que ordenó hace una semana a los agentes desplegados en las protestas de Hong Kong utilizar gas lacrimógeno para dispersar a los manifestantes ha asegurado este domingo que no se arrepiente de su decisión y que "lo volvería a hacer".
La dispersión de manifestantes de la antigua colonia británica con gas lacrimógeno supuso una criticada y controvertida medida que aumentó las protestas y provocó una llamada a la desobediencia civil de los líderes de los activistas.
Sin embargo, el policía que estaba al mando en ese momento ha justificado su decisión explicando que si no hubiese dado esa orden, los manifestantes habrían traspasado el cordón de seguridad que protegía los edificios gubernamentales.
"No me arrepiento. Si no lo hubiese utilizado --el gas lacrimógeno-- habrían llegado y habríamos terminado con heridos graves o incluso peor", ha asegurado en una entrevista recogida por el diario 'South China Morning' en su edición digital.
"Si estuviese de nuevo en esa situación y hubiese una amenaza grave a la seguridad pública, lo volvería a hacer", ha subrayado. El policía ha indicado que el gas lacrimógeno se utilizó para evitar una posible estampida si se rompía el cordón de seguridad.
"Espero que la gente entienda por qué se utilizó. Se usó para asegurar su seguridad, no había ningún motivo político. Viene de mí como comandante sobre el terreno", ha afirmado el policía en condición de anonimato.
La actuación policial durante las protestas en Hong Kong ha sido muy criticada por los activistas, tanto por el uso de gas lacrimógeno como por su supuesta falta de actividad cuando el viernes fueron atacados por partidarios de Pekín, entre los que se incluían miembros de las triadas chinas.
La acampada y protestas en el centro de la ciudad llegan a su octavo día, mientras organizaciones estudiantiles y el movimiento Occupy Central continúan exigiendo que en las elecciones a gobernador de 2017 puedan participar todos los candidatos que lo deseen, sin el filtro previo de Pekín.