Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Un jubilado zamorano patenta un remolque con asiento para sillas de ruedas

Se trata de un asiento acoplado a su silla de ruedas eléctrica a modo de remolque que se monta y se desmonta fácilmente y para el que ahora intenta buscar una empresa que lo fabrique.

Ferrero, que ha asegurado que su invento facilitará la vida a personas con movilidad reducida, ya ha mostrado su asiento supletorio en ferias de ortopedia y lo ha puesto a disposición de organizaciones como la ONCE. También lo ha puesto en conocimiento del Hospital de Parapléjicos de Toledo, donde cree que puede encontrar un importante número de clientes potenciales para su invento.

Lejos de moverle un fin económico, Carmelo Ferrero ha afirmado que su objetivo es facilitar la movilidad y por ello, si no hubiera empresas interesadas para así cubrir los costes de la patente, manifiesta no tener inconveniente en ceder gratuitamente la patente a alguna ONG.

El invento consiste básicamente en un chasis de hierro al que incorpora un eje transversal con dos ruedas, recubierto con chapa fina, del que sale un sillín regulable en altura con una barra extensible.

Aunque los trámites para patentar en España el asiento supletorio para sillas de ruedas no han concluido hasta este año, Carmelo Ferrero y su mujer, Mari Paz Prieto, utilizan el prototipo desde octubre del año 2005 y su próximo objetivo es lograr la patente de este invento en el ámbito europeo.

A este matrimonio se le puede ver habitualmente por las calles de Zamora, a él en la silla de ruedas, y a su mujer en el asiento acoplado.

Donde más admiración causó el remolque con asiento para sillas de ruedas fue en unas vacaciones en Benidorm y Calpe, donde los turistas se paraban a mirar y hacían fotos del artilugio, además de recomendar a su diseñador que lo patentara porque parecía de gran utilidad.

A Carmelo Ferrero, que durante cuatro décadas ha ejercido como técnico de televisión, no le costó mucho cambiar sus herramientas para el arreglo de aparatos de televisión por las piezas de hierro y el soldador con los que construyó el primer prototipo del asiento en apenas una semana.

Al igual que Steve Jobs para crear el ordenador Apple, Carmelo Ferrero utilizó el garaje de su casa para construir el prototipo del remolque con asiento para silla de ruedas para el que ahora busca empresas interesadas en fabricarlo a gran escala.

De espíritu inquieto, Ferrero Bodego prepara ya un nuevo invento "de gran utilidad" para las personas en sillas de ruedas del que no quiere desvelar nada hasta que lo haya patentado.