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¿Por qué son tan molestas las 'vuvuzelas'?

El presidente del Instituto de Acústica del Reino Unido e ingeniero acústico por la Universidad de Salford, Trevor Cox ha tratado de explicarlo, según lo recoge la revista 'New Scientist'.

Al parecer este instrumento puede llegar a resultar agradable para el oído si quien lo toca es un profesional. El problema es que los aficionados del fútbol, lejos de ostentar esta distinción, se limitan a soplar sin mantener el flujo del aire. Esto da como resultado un sonido con una nota imperfecta, cuya frecuencia fluctúa. Y esto resulta de lo más desagradable.

Cuando en lugar de escuchar una sóla vuvuzela nos enfrentamos a todo un estadio con este 'arma' en sus manos "el efecto general se asemeja a un enjambre de insectos" más que a cualquier melodía, explica Cox.

Este instrumento cuenta, además, con la característica de que los sonidos armónicos altos suenan más fuertes que el resto. Y los humanos somos más sensibles, precisamente, a este tipo de frecuencias.

Riesgo para la audición

A lo antes apuntado hay que añadir que la exposición prolongada a la vuvuzela supone un riesgo para la audición , según un estudio realizado por el Departamento de Patología de la Comunicación en la Universidad de Pretoria, Sudáfrica.

Las mediciones (en decibelios) efectuadas en un partido de entrenamiento han demostrado la pérdida de audición temporal entre los espectadores.

Los experimentos con otras fuentes de ruido muestran que los sonidos más altos son más molestos. Nuestro sistema auditivo cuenta con un sistema de alerta temprana. Cuando escuchamos cambios repentinos en los sonidos que nos rodean ignoramos el ruido cuando nos resulta benigna. Cuando el ruido llega a ser tan fuerte como una 'vuvuzela', sin embargo, se nos hace imposible habituarnos al sonido.