La madrugada del sábado las fuertes lluvias alertaron a los vecinos, incapaces de imaginar la que se les venía encima. El tremendo aguacero provocó el desborde del río Mocoa y de sus afluentes, Sangoyaco y Mulatos, lo que provocó una tremenda avalancha de piedras, árboles y todo lo que la riada se encontró a su paso. Diecisiete barrios de la ciudad colombiana de Mocoa, capital de Putumayo, al sur del país, se han visto afectados. Algunos de ellos han quedado completamente arrasados. Más de 2.500 agentes del Ejército y la Policía colombiana trabajan ya sobre el terreno y prestan los primeros auxilios. Al menos 254 personas han muerto, cuatrocientas han resultado heridas y hay al menos doscientos desaparecidos.