Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

La AN manda a prisión a un americano fugado desde hace años por vender entradas falsas a Mundiales

Alega que abrirá una empresa de terapia a parejas y el español condenado por esta estafa recurre al Supremo por un error judicial
La Audiencia Nacional ha enviado a prisión al estadounidense Aaron Michael Isley, que se encontraba en busca y captura desde hace más de cinco años por vender entradas falsas para presenciar los encuentros del Mundial de Fútbol. El acusado solicitó la libertad alegando que tiene domicilio en Dinamarca y es allí donde planea abrir una empresa, acompañado de un sexólogo y un periodista, para proporcionar asistencia terapéutica a parejas.
En un auto, al que ha tenido acceso Europa Press, la juez Lamela ratifica la decisión de su compañero Ismael Moreno y acuerda decretar el ingreso en prisión incondicional de Michael Isley, al considerar que existe una "innegable tentación de huida" dada la gravedad de los delitos a los que se enfrenta y que carece de arraigo en España.
La magistrada recuerda que el acusado se encontraba en paradero desconocido, lo que condujo a la emisión de múltiples órdenes de detención desde 2011, después de que decenas de personas denunciaran haber sido estafadas para presenciar la final del Mundial de Sudáfrica, que enfrentó a España y Holanda el 11 de julio de 2010.
Tras haber sido localizado en los Países Bajos, Aaron Michael Isley, acusado de delitos continuados de estafa y falsedad, dio cuenta en su declaración de su "facilidad" para viajar por distintos países, sin acreditar "mínimamente" su fuente de ingresos y la licitud de los trabajos desempeñados en los últimos tiempos.
"TOTAL DESAPEGO A LAS REGLAS DE CONVIVENCIA"
La jueza considera que estas circunstancias "hacen pensar que el delito constituye su modo de vida" y el investigado presenta "un total desapego a las reglas esenciales de convivencia". Este antiguo empleado de la empresa Euroteam Travel de Oslo (Noruega) estaba siendo buscado por vender 200 viajes falsos a Johannesburgo, un caso por el que recientemente fue condenado Pablo Casanova, quien denunció haber sido engañado por el estadounidense.
La defensa de Casanova, condenado el pasado mayo, ha anunciado un recurso ante el Tribunal Supremo, al estimar que la detención de Aaron Michael Isley da un giro a su caso y abre la puerta a su absolución. En este sentido, estudiar adoptar medidas legales ante un posible error judicial, según ha informado a Europa Press.
La Sección Tercera de lo Penal condenó a Casanova en una sentencia en la que explica que, "aunque se estimara que no existe una prueba directa de cargo con la potencialidad incriminatoria suficiente como para enervar su derecho a la presunción de inocencia", sí existen "indicios plurales" que permiten inferir su participación en la venta de entradas falsas al Mundial de Sudáfrica.
Los magistrados precisaron que ello sin perjuicio de que Casanova "hubiera podido ser a su vez víctima de un engaño por parte de terceras personas" y añadieron que los representantes de Euroteam tienen 27 denuncias relacionadas con fraudes a clientes que nunca recibieron sus billetes para los eventos que habían pagado, entre los que se encontraba el Mundial de Fútbol de Alemania de 2006.
Casanova denunció a la empresa Euroteam por vender 200 entradas por valor de 220.000 dólares para Sudáfrica a su agencia de viajes 'Kangaroo Viajes' y alertó de que Isley solía cambiar su identidad para ocultarse ante la Justicia. Casanova firmó un contrato con el representante de la empresa noruega Andreas Gyrre, que se comprometía a venderle "entradas auténticas" y permanece en paradero desconocido.