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Ahmadineyad insiste en que Irán "jamás sucumbirá" a las potencias extranjeras

El presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, mantuvo el tono de beligerancia que ha imprimido a su campaña electoral e insistió en que Irán "jamás sucumbirá" a los intentos de las potencias extranjeras de imponer su hegemonía.
En un duro discurso pronunciado anoche ante un nutrido grupo de profesores, investigadores y expertos islámicos, el mandatario iraní negó que su país haya quedado "aislado en sus propias fronteras" y afirmó que su mensaje ha llegado a todos los rincones del mundo.
"La gran actuación de Irán ha derrotado a aquellos que una vez colocaron a nuestro país en el 'eje del mal'", señaló el mandatario en alusión a la política del ex presidente estadounidense, George W. Bush.
En este sentido, Ahmadineyad subrayó que Irán nunca renunciará a su derecho a desarrollar el programa nuclear, aunque aumente la presión internacional.
"Tratan de forma desesperada de propagar que la nación iraní ha sido finalmente arrodillada tras 27 años de resistencia contra los grandes poderes del mundo", reiteró Ahmadineyad, a quien cita la prensa local.
"Pero la Revolución Islámica seguirá en el camino del progreso en la senda del profeta Mahoma y sus enseñanzas. Dadas sus grandes aspiraciones, la Revolución Islámica no ha sido confinada en sus fronteras geográficas y la médula de su mensaje ha llegado a las naciones del mundo", agregó.
La comunidad internacional, con Estados Unidos e Israel a la cabeza, acusan al régimen de Teherán de ocultar, bajo su programa nuclear civil, un supuesto proyecto militar paralelo cuyo objetivo sería adquirir armas nucleares.
A dos semanas de los comicios presidenciales, la campaña ha entrado un momento crucial debido a un mortal atentado ocurrido el jueves en la ciudad fronteriza de Zahedan y las noticias sobre otros supuestos ataques evitados por la Policía.
En el atentado, el más cruento ocurrido en los últimos quince años en Irán, murieron al menos 25 personas y más de 80 resultaron heridas.
Las autoridades iraníes han denunciado que Estados Unidos es la mano negra detrás del atentado, reivindicado por el grupo extremista suní Yundulá (Ejército de Alá).
Hoy la prensa informó de que la Policía había desactivado una bomba al parecer colocada en un avión con 131 pasajeros que se disponía a realizar la ruta entre la ciudad occidental de Ahwaz, de mayoría árabe, y Teherán.
Además, la Policía de Teherán negó los rumores que apuntaban a que había sido desactivado otro artefacto en la principal estación de metro del norte de la capital, la de Mirdamad.
Poco antes de que comenzara la campaña electoral, el ministerio de Inteligencia había anunciado que temía que se registraran disturbios y que había evitado algunos intentos de boicotear los comicios.
A las cruciales elecciones del 12 de junio concurren el actual presidente, el ultraconservador Mahmud Ahmadineyad, y los aspirantes reformistas Mir Husein Musaví y Mehdi Karrobí.
Además, opta a la presidencia del país el conservador, Mohsen Rezaeí.