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De Andrés asegura que la disolución de ETA "se dará cuando los presos digan que ya no son de la banda"

Dice que el Gobierno central y vasco van a poder "entenderse" sobre las transferencias, "dentro del ámbito constitucional y estatuario"
El delegado del Gobierno en el País Vasco, Javier de Andrés, afirma que la disolución de ETA "se dará cuando los presos digan que ya no son de la banda", y mantiene que "el proceso de ETA es seguir cumpliendo las líneas que le marca el Estado, y es lo que está haciendo, aunque con una extraordinaria lentitud", a la vez que asegura que la situación de los presos "está fuera de la negociación política" del Ejecutivo del PP con el Gobierno Vasco.
En una entrevista en el 'Diario Vasco', recogida por Europa Press, De Andrés afirma que "ETA, donde está es en las cárceles". "ETA no son los seis o diez individuos que están por ahí en un apartamento en Francia. ¿Esa gente que está en la cárcel va a tomar la decisión de disolver de verdad ETA? Lo que tienen que hacer esas personas que están en prisión es un proceso de reinserción individual", añade.
En ese sentido, insiste en que "la verdadera disolución" será cuando "toda la gente de ETA que está en la cárcel diga que ya no es de ETA". "Y, si eso se produce, las cosas van a ser distintas", asegura, para reiterar que "si seis activistas que están en Francia dicen que ETA se disuelve, pero resulta que tengo 200 en España que dicen que son de ETA y que, además, no van a cejar en su empeño y en sus reivindicaciones y su orgullo de pertenecer a una organización terrorista, ETA seguirá estando ahí".
Sobre el acercamiento de los presos de ETA a cárceles vascas, De Andrés dice que "el margen de aproximación de los presos está, en primer lugar, en manos de los propios presos". "Lo que tienen que hacer para poder aprovechar sus beneficios penitenciarios es abandonar a la banda terrorista. Es decir, dejar de ser presos de ETA. Y esa es una decisión que tienen que tomar individualmente", remarca.
Según mantiene, "el proceso de ETA es seguir cumpliendo las líneas que le marca el Estado, y es lo que está haciendo, aunque con una extraordinaria lentitud".
En cuanto al hecho de que el 73% de los presos de ETA hayan aceptado seguir la 'hoja de ruta' marcada por el EPPK y explorar beneficios penitenciarios, dice que es "lo que tienen que hacer". "Tienen que seguir en esa línea y avanzar mucho más todavía, porque deben abandonar el control que ejerce sobre ellos la banda terrorista", manifiesta.
Por otro lado, advierte de que la situación de los presos "está fuera de la negociación política" con el Gobierno Vasco, que, en su opinión, "lo que tendría que hacer es centrarse en lo verdaderamente importante, que es que estas personas se desmarquen de la organización terrorista y asuman un proceso personal de reinserción".
El acercamiento de presos, reitera, "es un tema que compete a la Administración del Estado, no es un asunto que se vaya a negociar ni con el Gobierno Vasco ni con el PNV". "Aquí han habido aspiraciones de que hubiera negociación permanente con la banda terrorista, se ha pedido flexibilización y tolerancia para entrar en el chantaje de ETA, y el PP ha mostrado una posición de firmeza del Estado democrático, que es el modelo que ha resultado exitoso", destaca.
RELACIÓN CON GOBIERNO VASCO
De Andrés califica con un "notable" su relación con el Gobierno vasco, y, en cuanto a la relación del PNV y el PP después de los acuerdos presupuestarios, afirmar que "entre el PP y el PNV hay muchas diferencias, pero realmente tenemos unos retos que son comunes y las soluciones tienen que conciliarse, y eso está contribuyendo a que haya una colaboración estrecha". Asimismo, reconoce que, "seguramente, si la coalición PNV-PSE tuviera mayoría y no requiriera el apoyo del PP tampoco hubiese sido tan fácil buscar acuerdos".
A su entender, sería "buenísimo que hubiera una buena relación" entre los Ejecutivos vasco y central, lo que, según dice, "pasa por reconocerse mutuamente la capacidad de gestión y las competencias que nos corresponden a cada uno".
"Aquí ha habido un problema, y es que ha existido una cierta intolerancia del nacionalismo a las competencias que el Estado ejerce en el País Vasco", afirma, para añadir que "hay cosas que, sistemáticamente, no se aceptan, desde cuestiones de Defensa a asuntos de crimen organizado, y, particularmente, los que tienen un mayor simbolismo del Estado en Euskadi, pero tenemos que ir superando eso y aceptar el marco que tenemos en su integridad".
En cuanto a la próxima negociación presupuestaria, de la que el PNV ha adelantado su intención de reclamar las transferencias pendientes, De Andrés dice que el Gobierno del PP quiere "sacar esas cuentas adelante, y el PNV es una pieza necesaria, pero no suficiente, porque no dan la mayoría absoluta". "Pero, desde luego, el PNV es una pieza relevante con la que queremos seguir manteniendo una buena relación y poder llegar a un acuerdo presupuestario", agrega.
De Andrés asegura que "dentro del ámbito constitucional y estatuario vamos a poder entendernos", y subraya que "la cuestión que ha tenido bloqueadas algunas transferencias, como la de la Seguridad Social -que es la más importante-, era el propósito del Gobierno Vasco y del ámbito nacionalista para que se fracturara la caja única". "En esos términos no iba a ser posible llegar a un acuerdo, y hoy en día tampoco lo sería si el Ejecutivo autonómico lo plantea igual", advierte.
En cuanto a la transferencia de Prisiones, reconoce que es "especialmente delicada en este momento", y recuerda que "ya está transferida la seguridad, la educación y la sanidad de las prisiones", por lo que "lo que quedaría sería la gestión de inmuebles". En ese sentido, señala que "esta competencia tampoco está en manos del Gobierno de España, sino del Poder Judicial, es decir, a efectos de si un preso pasa de segundo a tercer grado a quien corresponde es a la Administración de Justicia".
Respecto a la competencia de Ferrocarriles, indica que "ahí también nos tenemos que atener a lo que dice la Constitución y el Estatuto", por lo que "si se plantea en esos términos será posible un acuerdo, si no, no".
BILATERALIDAD
Por otro lado, opina que los vascos tienen que "aspirar a mucho más que estar simplemente en un ámbito de bilateralidad". "A lo que tenemos que aspirar es a ser parte constituyente, decisoria y determinante en el conjunto de España. Eso me parece mucho más ambicioso", mantiene, para advertir de que a lo que no va a "renunciar" el Gobierno central es "a que haya un sistema de solidaridad nacional".