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Artur Mas avisa a la CUP de que el acuerdo de investidura obliga a apoyar los Presupuestos

Puigdemont le ha encargado que, "de forma discreta, haga contactos" para internacionalizar el independentismo
El expresidente del Govern Artur Mas ha avisado este lunes a los diputados de la CUP de que el primero de los cinco puntos del acuerdo de investidura y gobernabilidad con JxSí les obliga a apoyar los Presupuestos de la Generalitat porque significaría "romper la estabilidad parlamentaria".
"Si en esta votación el Govern quedara en minoría, sin estabilidad parlamentaria, es evidente que el acuerdo no se habría cumplido" porque estipula que el Ejecutivo catalán no puede perder en todo aquello que pueda comprometer el despliegue de la hoja de ruta independentista, dicho Mas en una entrevista de Rac1 recogida por Europa Press.
De momento, cree que la CUP está cumpliendo su compromiso, incluso habiendo mantenido a la diputada Anna Gabriel --"cuando dijeron que retirarían a dos diputados nunca se concretó ningún nombre y, que no haya sido ella, no significa un incumplimiento"--, y espera que todo siga en esta dirección.
El acuerdo con la CUP también entrañaba que él no sería presidente, un extremo que Mas ya se había planteado antes de las elecciones generales del 20 de diciembre, algo que dejó "por escrito" y comentó con dos personas de su confianza, pero que no ejecutó porque "la CUP no había tomado la decisión final".
Cuando los anticapitalistas le rechazaron definitivamente, la situación estaba "tan podrida" que estaba decidido hasta convocar elecciones: 24 horas antes del acuerdo se reunió con su equipo del Govern y del partido para prepararlas.
"Pero hablando con una persona de la sociedad civil catalana --que no ha querido concretar--, se recuperó" la idea de dar un paso al lado si la CUP aceptaba ceder dos diputados para garantizar la estabilidad parlamentaria, lo que reactivó y precipitó las negociaciones.
Mas nombró a tres negociadores de su confianza que lograron rubricar un pacto con la CUP y, por si Puigdemont no aceptaba el encargo de ser su relevo, tenía pensado un nombre alternativo: "Una vez la CUP había aceptado todas las condiciones, iba a haber presidente de la Generalitat sí o sí".
SE SIENTE "EN PARTE LIBERADO"
Se siente "en parte liberado" tras su paso al lado y está tranquilo y satisfecho, y reconoce que la situación política en Catalunya se ha destensado desde su decisión y ahora puede centrarse en refundar CDC y ayudar al Govern y su presidente, Carles Puigdemont, en todo lo que le requieran.
De hecho, ha revelado que Puigdemont ya le ha encargado que, "de forma discreta, haga determinada labor y contactos" para internacionalizar el proceso independentista, y no ha descartado que pueda solicitarle nuevas misiones, en las que trabajará desde las dependencias anexas de la Casa dels Canonges, aunque su despacho de expresidente estará en el Palau Robert de Barcelona.
Niega que sea el presidente en la sombra, pero sí que ha explicado que está en contacto constante con Puigdemont porque "hace un mes ni siquiera sabía que sería presidente y no estaba preparado" para liderar el Govern.
Pese a haber dejado el acta de diputado, Mas sigue aforado en la causa por la consulta de 9N porque la entonces consellera de Enseñanza, Irene Rigau, sí que sigue aforada, una circunstancia "poco fortuita pero perfectamente legal" que también repercute en la entonces vicepresidenta, Joana Ortega.
"Me parecería delirante y altamente vergonzoso que un Estado acabe condenando a personas por haber puesto las urnas", y sería una campaña divulgativa de primer nivel para que todo el mundo constatara la poca calidad democrática del Estado, ha dicho.
Sobre la refundación de CDC ha dicho que quiere que represente el "centro amplio" de la sociedad catalana para que haga sentir su voz cuando se redacte una constitución catalana, y ha defendido incluir a personas que sólo defiendan el 'derecho a decidir'.