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El Ayuntamiento de Madrid "no se improvisará" con los escoltas y su reducción se hará "con calma"

El portavoz del Gobierno municipal de Madrid, Manuel Cobo, ha afirmado este lunes en declaraciones a los medios tras la reunión del Grupo Popular previa al pleno de mañana que "no se improvisará" con los escoltas, y que una reducción de su número se hará "con calma" y "atendiendo a todas las circunstancias".
Preguntado sobre el futuro de los escoltas municipales tras el anuncio de la banda terrorista ETA del fin de su "lucha armada" y sobre cómo influirá esto en la presencia de escoltas policiales en el Consistorio, Cobo ha señalado que "en un asunto que tiene que ver con la seguridad no se improvisará".
"Nosotros, cualquier tipo de variación, se pensará, se contrastará y diremos lo que tengamos que decir. En cualquier caso, ya ha habido una reducción muy importante en esta legislatura, y cualquier otra la haremos con sosiego, calma y teniendo en cuenta todas las circunstancias", ha añadido.
En la misma línea se han pronunciado los otros portavoces municipales. Así, el líder del Grupo Municipal de Unión, Progreso y Democracia (UPyD), David Ortega, ha opinado que la retirada de los escoltas a los cargos madrileños llegará cuando lo permitan las condiciones de seguridad, más allá de la existencia de la banda terrorista ETA, mientras que su homólogo socialista, Jaime Lissavetzky, ha recordado que los ediles de la capital ya no tienen escolta.
Preguntado por los periodistas, Ortega ha eludido pronunciarse sobre cuestiones que no conoce bien. "Yo no soy un experto, y algún profesional me podría decir que hay otros motivos de seguridad que se siguen manteniendo al margen del terrorismo", ha señalado.
Como ejemplo, ha recordado que el pasado mes de julio un grupo de jóvenes increparon al alcalde, Alberto Ruiz-Gallardón, a las puertas de su vivienda cuando salía a pasear con parte de su familia por haber prohibido los conciertos en la plaza de Chueca durante las fiestas del Orgullo Gay.
"La seguridad es lo primero y, si por motivos de seguridad se tienen que mantener, pues bien. Pero si hay que ahorrar costes de todo tipo, que los 56 concejales salvo el alcalde vayamos al trabajo como cualquier ciudadano. Yo sigo viniendo en transporte público y no pasa nada, y los políticos tenemos que ser coherentes", ha insistido.
Por su parte, el socialista Jaime Lissaavetky ha recordado que los ediles madrileños, salvo Gallardón y los cuatro portavoces municipales, "ya no tienen escoltas", sino sólo conductores-escoltas asociados a los vehículos de los que dispone cada Grupo.
En cualquier caso, ha afirmado que "el Grupo Municipal Socialista está totalmente de acuerdo con las medidas que se adopten en el Pleno del Ayuntamiento o en el ministerio correspondiente" y se ha quejado de la percepción que algunos ciudadanos pueden tener de que "llevar escolta es una gran ventaja". "Sinceramente creo que, más allá de que cumplen extraordinariamente su trabajo, no son lo más importante de la vida de un concejal", ha zanjado.
"Sí me alegra esta situación que vivimos. Hemos podido asistir a una serie de manifestaciones muy positivas y, sobre todo, a manifestaciones de los concejales vascos de que por fin ya no tienen que llevar escolta. Y es lo que tiene que quedar ahí. Desgraciadamente, he tenido que asistir a más de un entierro en el País Vasco y, simplemente pensar que hay esta enorme posibilidad de que todo haya vuelto a la normalidad, aunque habrá que acabar el proceso, es magnífico", ha destacado.
A renglón seguido, ha apuntado que, en este caso, han sido "los propios ediles del País Vasco los que han dicho 'Ojalá me lo quiten ya', porque son los importantes a la hora de salvaguardar su seguridad". "Pues imagínense aquí en Madrid", ha zanjado Lissavetzky.