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Aznar alerta de la "destrucción" de las clases medias porque sin ellas no se pueden tener "sociedades estables"

Cuestiona la capacidad de decisión del G-20 por la "contraposición de intereses" de sus integrantes
El expresidente del Gobierno José María Aznar ha alertado este miércoles de la "destrucción de las clases medias" que, a su juicio, se está produciendo en los países desarrollados, una circunstancia que, según su pronóstico, supondrá un incremento de los "problemas sociales" que ya han empezado a surgir y que supone un gran riesgo porque "sin clases medias sólidas, sostenidas y prósperas no se pueden tener sociedades estables".
Así lo ha asegurado el también presidente de honor del PP y presidente de la Fundación FAES durante la clausura de las jornadas del informe 'América Latina: una agenda de libertad', organizadas por la Fundación para el Análisis y los Estudios Sociales (FAES), que él mismo preside.
En la que ha sido su primera aparición pública tras el anuncio del cese de la actividad armada de ETA, Aznar no ha querido hacer comentario alguno sobre este tema. "Hoy no toca", ha señalado cuando los periodistas le han pedido una opinión. Previsiblemente Aznar se pronunciará al respecto durante un acto que tiene programado para este jueves en Madrid.
EL MUNDO HA CAMBIADO
El expresidente ha dedicado su intervención a analizar algunos de los cambios que han tenido lugar en los últimos años en el mundo y en el papel que debe jugar América Latina en el nuevo escenario internacional.
Como premisas iniciales, Aznar ha proclamado que no existe alternativa ni a la democracia ni al libre mercado. "No hay más régimen político serio, honesto y decente que la democracia", ha sentenciado, a la vez que ha "no existe alternativa a la economía de libre mercado".
"Se podrá demonizar, intervenir, hacer que no funcione, hablar de los mercados como si fueran fantasmas, pero no hay sustituto a la economía de libre mercado", ha enfatizado, recordando que todos los países de la antigua órbita soviética han sucumbido a ella.
En este nuevo contexto económico, Estados Unidos ya no es lo que era hace 20 años y han surgido los denominados países emergentes. Se está creando una "nueva realidad estratégica" que ha hecho que los "antiguos mecanismos que dirigían el mundo", como el G-8, hoy "son instrumentos prácticamente formales, de adorno, pero no decisorios" y se han transformado en otros nuevos, como el G-20, que, desde su punto de vista, "todavía no tienen modalidades de funcionamiento ni capacidad de decisión por la contraposición de intereses de las partes".
Otra de las cosas que están cambiando, según la tesis de Aznar, es que, mientras que en los países emergentes se está produciendo una "explosión" de las clases medias, en los países desarrollados éstas están "encogiendo", fenómeno que va acompañado de "elementos de regresión social" y que va a traducirse en un incremento de los problemas sociales.
LA "AMENAZA DEL POPULISMO"
Aznar se ha congratulado de que Latinoamérica esté consiguiendo una mayor estabilidad institucional y un mayor desarrollo y prosperidad, pero considera que aún le queda "mucho por hacer" para que sus economías sean plenamente estables. Además, ha llamado a evitar el fraccionamiento de la comunidad latinoamericana y a combatir los "déficits institucionales" que, en su opinión, son el origen de la extensión de la criminalidad en determinados países.
Tras alertar también de que la "amenaza del populismo" continúa viva, el expresidente del Gobierno ha invitado a los líderes iberoamericanos a aprovechar la "gran oportunidad" que tiene la región de aumentar su capacidad de influencia en el mundo, y también ha pedido que España, "como parte del mundo iberoamericano", haga lo propio.
En este punto, ha expresado el "profundo disgusto" que, según ha confesado, le produce constatar que nuestro país adolece de una "cierta falta de perspectiva política" con respecto a América Latina, que ha urgido a recuperar de manera "inmediata". Además, ha relatado que antes, cuando visitaba países de aquella zona, siempre le preguntaban sobre "el éxito político y económico" que se atribuía a España, mientras que ahora sólo le interrogan "por el fracaso de la economía y la política" en nuestro país.
INCERTIDUMBRES SOBRE LA PRIMAVERA ÁRABE
En otro momento de su intervención Aznar se ha referido, aunque sin profundizar en el tema, a las revoluciones que han tenido lugar en algunos países árabes. Y lo ha hecho para avisar de que si bien todas las primaveras desembocan en el verano, no todo los estíos "son iguales". "Todas las incertidumbres están abiertas", ha apuntado.
Así, aunque ha admitido que ahora existe la oportunidad de impulsar procesos para mejorar los grados de "libertad, tolerancia, apertura, democracia y Derechos Humanos" en estos países, también siguen existiendo, ha dicho, "muchas amenazas sobre el terrorismo de origen islámico o determinados elementos derivados de la proliferación de armamentos".