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Chávez y Ahmadineyad abogan por desligarse del libre comercio

El presidente venezolano, Hugo Chávez (izq.), y su homólogo iraní, Mahmud Ahmadineyad, conversan en el Palacio Presidencial de Teherán. EFEtelecinco.es
El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, y su homólogo iraní, Mahmud Ahmadineyad, coincidieron hoy en que la crisis financiera es una crisis espiritual y abogaron por un cambio de sistema que permita desligarse del libre comercio.
Ambos mandatarios se reunieron hoy en el palacio presidencial de Teherán, en el primer día de una visita oficial que ambos países han calificado de "estratégica".
"Creo que la crisis actual va más allá de una crisis económica. Es más una crisis espiritual y moral", dijo el presidente sudamericano durante la primera reunión de trabajo entre las dos delegaciones.
"Es como un cáncer que se ha extendido y que afecta a las relaciones entre los pueblos", agregó.
En este sentido, Ahmadineyad y Chávez insistieron en que la mejor receta para la crisis es plantear otro tipo de relaciones entre los países, y pusieron como ejemplo "la estrecha y profunda cooperación" entre Irán y Venezuela.
"Nuestros países deben fortalecer su alianza comercial para liberarnos del libre comercio mundial y crear un comercio justo que se complemente", aseveró Chávez.
Ahmadineyad, por su parte, subrayó que "ahora que el mundo está cambiando, las relaciones bilaterales entre Irán y Venezuela deben ser modelo de un tipo de relación fraternal y constructiva para otros países del mundo".
Chávez inició hoy una visita oficial de tras días a Irán, dentro del marco de una gira que comenzó en Qatar y proseguirá en China y Japón.
Según el ministro venezolano de Industrias Básicas y Ligeras, Rodolfo Sanz, se trata de un viaje estratégico que lleva acarreada una "inversión" de futuro.
El presidente venezolano fue recibido por su homólogo iraní en el jardín del palacio presidencial de Teherán, donde mantuvieron una larga y cálida charla antes de escuchar los himnos nacionales y pasar revista a las tropas.
Después, ambas delegaciones se reunieron por espacio de dos horas para ajustar la agenda y comenzar las discusiones políticas y los proyectos de cooperación.
Sin embargo, el acto más destacado de este séptima visita de Chávez a Irán tendrá lugar mañana, viernes, con la inauguración del del primer banco binacional Irán-Venezuela.
La entidad bancaria, diseñada según ambos países como alternativa a la crisis financiera internacional, comenzará a funcionar con un capital inicial de 1.600 millones de dólares, el mismo monto con el que se desarrollará el Fondo Venezuela-Irán.
Sobre la mesa, los dos mandatarios revisarán asimismo diversos proyectos de cooperación científica, agrícola, energética, industrial y en especial militar, un sector este último muy activo pero que ambos países desarrollan con secretismo.
Entre los proyectos, destaca un plan para estudiar la construcción de dos factorías de refinado de capital mixto, una en Venezuela y la otra en Irán, tema que discutirán con profundidad los respectivos ministro del ramo, Rafael Ramires y Husein Golam Nozari.
El sábado, según la agenda todavía provisional, Chávez visitará varios proyectos de desarrollo industrial, en los sectores farmacéutico y alimenticio.
Vedadas a la luz pública quedarán las conversaciones políticas, que según fuentes diplomáticas versarán en torno a las relaciones con el resto de los países árabes y a la nueva coyuntura creada por la política del nuevo presidente de EEUU, Barack Obama.
Está previsto que Irán agradezca también a Hugo Chávez el gesto que tuvo hacia el pueblo palestino durante la última ofensiva israelí contra Gaza.
A falta de confirmación oficial, la agenda del presidente sudamericano incluiría un encuentro, posiblemente el sábado, con el líder de la Revolución Islámica iraní, ayatolá Ali Jamenei, antes de partir rumbo a extremo oriente.