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Ciudadanos intentará mantener su espacio electoral tras una campaña de ataques a Rajoy y a Podemos

Rechaza la idea del "voto inútil" a C's afirmando que lo que no sirve de nada es votar a Rajoy, Sánchez e Iglesias, que no se ponen de acuerdo entre ellos
Ciudadanos intentará mantener en las elecciones generales de este domingo el espacio electoral que logró ocupar en los comicios de diciembre, algo por lo que su candidato a La Moncloa, Albert Rivera, ha trabajado durante toda la campaña electoral tratando de hacerse un hueco en un escenario polarizado y centrando sus ataques en el PP y en Unidos Podemos.
El inicio de la campaña estuvo marcado por el viaje que Rivera había hecho poco antes a Venezuela y que le sirvió para prevenir contra la implantación en España de un modelo político inspirado en el Chavismo, una posibilidad que ve factible en el caso de que Unidos Podemos llegue al poder.
La idea en la que se ha insistido es que la coalición de Podemos e Izquierda Unida aboga por un cambio en España, pero un "cambio a peor", por no proponer a los españoles verdaderas soluciones sino recetas "populistas".
Frente a eso, el partido naranja dice ofrecer un "cambio a mejor", proponiendo reformar "lo que no funciona" pero sin destruir la economía de mercado, el Estado del bienestar, la unión de los españoles y el compromiso con Europa.
CONTRA EL INMOVILISMO DE RAJOY Y EL POPULISMO DE PODEMOS
En paralelo, Rivera ha censurado el "inmovilismo" del Ejecutivo de Mariano Rajoy, al que reprocha el no haber emprendido las reformas que necesita el país pese a que podría haberlo hecho porque ha gobernado con mayoría absoluta.
Además, ha advertido de que esa inacción y el "conformismo" de Rajoy han impedido atajar problemas como la corrupción, el paro o la desigualdad, que son, a su entender, las causas que dan alas al "populismo".
El candidato de Ciudadanos a la Presidencia del Gobierno se ha estado refiriendo al PP y a Podemos como "los extremos", y los equipara cuando dice que los dos son unos "vendehumos" que hacen promesas imposibles de cumplir en vez de decirle a los ciudadanos la verdad e intentar cuadrar las cuentas "como hace C's".
LA "PINZA" DE PP Y PODEMOS
También les ha acusado de tratar de generar bandos en la sociedad española. En su opinión, el partido de Pablo Iglesias fomenta el voto de la venganza; y el PP, el voto del miedo a Podemos.
Ciudadanos considera que estas dos formaciones se retroalimentan, y Rivera ha llegado a denunciar la existencia de una "pinza" entre ambos, a la que el candidato aludió tras el debate a cuatro del 13 de junio.
Esa estrategia consiste, según C's, en que el PP ignora a Podemos para auparlo electoralmente y generar miedo en los votantes, mientras que Podemos favorece que el PP siga en el poder para que crezca el malestar social y así ganar las próximas elecciones.
Entretanto, Ciudadanos ha advertido de que la coalición de izquierdas ha seguido la táctica de "disfrazarse de socialdemócrata" para convencer a votantes menos escorados a la izquierda y quitar votos al PSOE.
A pesar de todo, el candidato de C's dice confiar en que "la ilusión y las ganas de cambiar las cosas" vencerán a la venganza y al miedo el 26-J, aunque para conseguirlo ha avisado a los electores "moderados" --menos movilizados que otros votantes-- de que no pueden quedarse en casa.
PACTAR CON EL PP Y CON EL PSOE
Tanto al PP como al PSOE, "la vieja política", Rivera los ha vinculado con la corrupción, el clientelismo y la incapacidad de renovarse y de hacer reformas en el sistema político, la Justicia o la Administración Pública. Asegura que si Ciudadanos no les obliga, estos partidos no cambiarán nada.
Por eso Ciudadanos aspira a ser "decisivo" tras estos comicios, para intentar pactar con el PP, con el PSOE o con ambos e incluso entrar en el Gobierno, pero siempre a cambio de un compromiso con la regeneración política y las reformas económicas y sociales. Y para no perder tiempo, les ha instado a abrir una mesa de negociación a tres desde el 27 de junio.
Habiendo dejado clara su disposición a negociar con el PP, dicen no entender las duras críticas de este partido a Ciudadanos. Sin embargo, éstas se centran principalmente en el rechazo de la formación naranja a que Rajoy siga siendo presidente. Aunque al principio fue más tibio, finalmente Rivera descartó incluso abstenerse para permitir su investidura.
PACTO ANTISILLONES Y RAJOY FUERA
Para Ciudadanos, Rajoy y su Ejecutivo están "bajo la sospecha de la corrupción", y cree que lo que España necesita es un presidente y un gobierno que no estén "chantajeados" por los corruptos, sino que tengan "las manos libres y limpias" para tomar las medidas que necesita el país.
Ya antes de comenzar la campaña electoral, Rivera propuso un "pacto antisillones" a Mariano Rajoy, a Pedro Sánchez y a Pablo Iglesias: que la aspiración de los distintos candidatos --incluido él mismo-- a ocupar la Presidencia o la Vicepresidencia del Gobierno no se convierta en un obstáculo para la formación de un gobierno.
Otro frente en el que ha luchado Ciudadanos durante esta campaña, especialmente al final, ha sido la batalla por el voto útil, que el PP se ha intentado atribuir argumentando que el funcionamiento de la ley electoral hace que muchos votos a C's no se traduzcan luego en escaños.
La réplica de Rivera ha sido que el voto útil es "el que sirve para cambiar las cosas", y que lo "inútil" es votar a líderes políticos "incapaces de llegar a acuerdos entre ellos", como Rajoy, Sánchez e Iglesias.
En la recta final de la campaña, el aspirante de C's a La Moncloa no se ha cansado de pedir "un empujón más" a los electores, explicándoles que si su partido sube de un 14% de los votos a un 15%, podría pasar de 40 escaños en el Congreso a 50.
EL PSOE, EL MENOS CRITICADO
El partido que menos críticas ha recibido por parte de Ciudadanos es el PSOE, al que ha afeado principalmente su apoyo a Podemos en ayuntamientos como los de Madrid, Valencia o Barcelona. Para evitar que eso se repita a nivel nacional, Rivera ha pedido una y otra vez a Sánchez que aclare si va a escoger ese camino o si va a elegir la vía "constitucionalista" pactando con C's y el PP.
En esta campaña, Ciudadanos ha apostado por estar más en la calle y por un contacto más directo con la gente. Eso le valió algún problema, como cuando un independentista intentó boicotear un mitin de Rivera en Barcelona, pero también le dio más visibilidad, por ejemplo cuando el candidato vio el partido de la Eurocopa entre España y Turquía en una pantalla gigante en la capital catalana.
Por otra parte, hay hechos externos a la campaña que podrían tener un impacto en el resultado electoral, y uno de ellos es la decisión de los británicos de salir de la Unión Europea.
Aunque no está claro cómo puede afectar a cada partido, Rivera ha establecido paralelismos entre Reino Unido, Europa y España, culpando a los conservadores de no haber avanzado en el proyecto común europeo y a los "populismos" de querer destruirlo.
Pero quizá el hecho que más puede influir en los resultados de Ciudadanos es la acusación del director de la Oficina Antifraude de Cataluña, Daniel de Alfonso, que ha dicho que Rivera le pidió "algo" a cambio de darle su apoyo, sin precisar más. Aunque el líder de C's lo ha negado, esta información podría acabar empañando su candidatura.