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Cobo: "Es de vómito" lo que "personas cercanas a Aguirre" hacen con Rato

El número dos de Alberto Ruiz-Gallardón, que dice estar de acuerdo con Javier Arenas en que Rato "sería un lujo para la presidencia de Caja Madrid", denuncia que al ex ministro y ex director gerente del FMI "algunos le han puesto en un escaparate de cloacas y ambiciones ya nada ocultas".
"Lo que están haciendo con Rato no tiene nombre (...). Los que no han dado a mi partido más que malas noticias y rumores de las peores cosas no pueden poner en este espectáculo de la miseria humana a Rodrigo Rato Figaredo", añade el vicealcalde.
Cobo no cree que la polémica sobre la caja en el seno del PP vaya a afectar a su presidente, Mariano Rajoy, sino que "saldrá bien parado seguro" y "será presidente del Gobierno".
Al margen de Caja Madrid, Cobo repasa la actuación de Aguirre y los suyos y la situación de su partido en Madrid.
Comienza por recordar el supuesto espionaje al que fue sometido -sobre el que decidirán los tribunales- y dice que intentaron encontrar algo que le hiciera dependiente de ellos, "a través de esa gestapillo" que montaron y espiándole como espiaban a Alfredo Prada.
Pasa luego a poner en duda el liberalismo del que presume Aguirre -"Hola, soy Esperanza Aguirre, soy liberal. Siempre lo dice, soy liberal"- al recordar sus intervenciones en Telemadrid, en Ifema y en la Cámara de Comercio y opinar que "nadie ha visto mayor intervencionismo que el que ha habido en este periodo y ya no engañan a nadie".
Cuando es preguntado por qué nadie ha denunciado nada de esto contesta: "da igual lo que se diga en público, hemos llegado a la mayor hipocresía"; y añade: "algunos pretenden que esto empiece a ser no El silencio de los corderos, sino el silencio de las gallinas, que callan en público y no dejan de cacarear en privado".
Sobre las consecuencias de esta entrevista confiesa que "hubiera preferido que no fuera necesario decir todo esto", pero aún así continúa: "a los otros, a los sin escrúpulos, si reaccionan como lo han hecho en ocasiones anteriores, no contraargumentarán, sacarán la brigada acorazada y buscarán, como se hacía en el fascismo y el comunismo, algo de mí, de Gallardón o de mi familia que sea difamatorio o injurioso".