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Condenados por estafar a una mujer haciéndole creer que un jeque de los Emiratos se había enamorado de ella

La Audiencia de Málaga ha condenado a dos hombres a penas de entre dos y cuatro años de cárcel y a pagar indemnización por participar en una estafa, junto a personas no identificadas, a una mujer que vivía en la localidad malagueña de Marbella, a la que hicieron creer que un falso jeque y primer ministro de los Emiratos Árabes Unidos se había enamorado de ella. De esta forma, lograron 150.000 euros y 650.900 dólares.
Según se declara probado en la sentencia, a la que ha tenido acceso Europa Press, el acusado estuvo en "connivencia" con personas no identificadas y contactaron con la mujer, doctora, por una red social, haciéndose pasar por el jeque, mandándole mensajes con halagos y de amor "con propósito de vencer en ella su racional resistencia" y para ganarse su confianza, llegando, incluso, a proponerle matrimonio.
De hecho, cuando contactaban por videoconferencia, los estafadores llegaron a usar la imagen real del primer ministro, a la que insertaron la voz del ciberdelincuente, dice la resolución; todo con el fin de "bajo las más insospechadas excusas y la promesa de compensarla económicamente con una donación sustanciosa, lograr que ella accediese a sus pretensiones económicas".
De esta forma, la mujer, "convencida de que su enamorado interlocutor era el primer ministro", realizó tres transferencias, que supuestamente iban destinadas "a ayudar a sirios inocentes que morían en la guerra", según le manifestaba a la víctima el falso jeque, alegando que no les ayudaba él directamente "para evitar incidentes diplomático".
Además, señala la sentencia, le dijo que si adelantaba ella el dinero la compensaría con una donación de 1,5 millones de euros. Una de esas trasferencias, de 25.000 euros, fue a parar a uno de los acusados, quien dio su nombre y su número de cuenta a las personas no identificadas que iniciaron la estafa. Éste comprobó la recepción y le entregó dinero a dichos individuos desconocidos.
Pero, el supuesto primer ministro le manifestó que necesitaba más dinero, accediendo la mujer a darle 50.000 euros, tras lo que le dijo que lo recogerían en su nombre, indica la Sala. Fue el otro acusado quien habló con la víctima para fijar el encuentro en Puerto Banús, tras lo que recogió el sobre y se fue, "llevándose el dinero para incorporarlo a su patrimonio o hacerlo llegar a dichos individuos".
Entonces el falso jeque le dice que le va a hacer una transferencia de dos millones de euros, pero era necesario pagar unas tasas por la donación, también una "antiterrorista reembolsable", para lo que la mujer realizó nuevas transferencias, señala el Tribunal. Luego, le aseguró que estaba en Madrid y había traídos cinco millones de euros para dárselo.
Pero, finalmente le comunicó que había ido al Mundial de fútbol y se lo mandaría por una agencia de seguridad privada, "algo que nunca hizo". Ante esta situación, la víctima contactó con la Embajada española en Dubai pidiendo la devolución de las tasas pagadas "comprobando que había sido engañada".
UNA TRAMPA A LOS ESTAFADORES
Para desenmascarar a los presuntos estafadores, la mujer colaboró en un plan urdido por la Policía Nacional en el que ella manifestaba estar dispuesta a hacer una nueva entrega de dinero en Puerto Banús, momento en el que apareció de nuevo el segundo acusado, quien recogió el dinero llevando una carta manuscrita y un ramo de flores. En ese momento, fue detenido.
La Sala considera probado que los dos acusados, ambos nigerianos, actuaron en connivencia con otras personas no identificadas. Al que recibió el dinero en efectivo y principal procesado se le condena a cuatro años y medio de prisión y multa, por un delito continuado de estafa, ya que "aparentó una relación inexistente con el primer ministro y una solvencia de la que carecía".
En cuanto al hombre que se prestó a recibir las transferencias, se le condena a dos años de cárcel y multa de 50.000 euros por un delito de blanqueo de capitales, ya que "cooperó con los estafadores en la actividad de hacer llegar el dinero obtenido fraudulentamente". La Sala dice que aunque no supiera el plan, sí se tuvo "la absoluta certeza" de la procedencia ilícita del dinero.
En cuanto a la responsabilidad civil, se condena al primero a pagar a la víctima la cantidad defraudada, que es de 150.000 euros más el equivalente de 650.900 dólares, respondiendo solidariamente el otro hasta 25.000 euros como importe de su participación. La sentencia de la Sección Novena se puede recurrir.
EL 'ROMANCE SCAM'
Este tipo de timos, dice el Tribunal, se han denominado en la terminología anglosajona como 'romance scam', un ardid "que viene ocurriendo con relativa frecuencia en Internet, aunque en la mayoría de los casos los afectados no denuncian ante la vergüenza que les puede provocar haber sido víctima de este engaño y la posibilidad de ser objeto de bromas".
Los estafadores se muestran amables, encantadores y con un repentino interés en la presunta víctima, con la que mantienen un contacto durante semanas o, como en este caso, meses, según precisa el Tribunal, además de emplear técnicas psicológicas y habilidades sociales "hasta conquistar a la víctima".