Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Condenan a más de cinco años a un toxicómano que incendió su casa, dañó las de vecinos y les amenazó

La Audiencia Provincial ha condenado a cinco años y dos meses de cárcel a un toxicómano que provocó un incendio en la casa donde vivía en el Alto Maliaño, propiedad de su madre y de su tía; causó daños en las viviendas de dos vecinos y les amenazó mientras se exhibía desnudo delante de dos menores.
Los hechos ocurrieron sobre las 14.30 horas del 2 de julio de 2014, cuando el condenado, E.P.F., que vivía en una casa de dos plantas con dos viviendas independientes que eran propiedad de su madre y de su tía, "con claro ánimo de menoscabar la propiedad ajena", según el juez, salió al exterior del inmueble y golpeó con un palo la caravana del inquilino de la vivienda colindante a la suya y le rompió el piloto trasero y una ventana.
También lanzó ladrillos, adoquines y piedras contra la vivienda de otro vecino, causando pequeños desperfectos.
Después, el hombre subió al tejado de su casa completamente desnudo, con sus genitales a la vista, "siendo consciente", según señala el juez en la sentencia, de que era observado por sus vecinos, entre ellos dos menores de 5 años.
El hombre se dirigió al padre de los niños y, en tono intimidatorio, le dijo "calvo de mierda, hijo de puta, te voy a dar una paliza que te voy a matar".
Minutos después, volvió a entrar en su casa y quemó "deliberadamente" una cortina de la entrada de la planta baja, lo que provocó un fuego que se propagó rápidamente por todas las dependencias de la vivienda y alcanzó también la planta superior.
Además, aproximó al fuego varias bombonas de butano con intención de potenciar el efecto.
Según se relata en la sentencia, las llamas llegaron a salir por una de las ventanas a modo de lengua de fuego "con riesgo real" de propagarse por la vivienda colindante, que era la habitada por el dueño de la caravana que había atacado el acusado.
Finalmente, el fuego no se propagó "gracias a la intervención de los Bomberos".
Cuando éstos accedieron al interior de la casa, una de las bombonas de butano, deformada por el calor, expulsaba gas por la válvula pero no llegó a explosionar porque se intervino.
EXIMIENTE INCOMPLETA POR ALTERACIÓN PSÍQUICA
El condenado padece un trastorno de inestabilidad emocional y personalidad asociado a su adicción a sustancias tóxicas y en el momento de los hechos estaba siendo tratado con metadona.
El trastorno que padece afecta, según se indica en la sentencia, a sus facultadas cognitivas y volitivas "de forma moderada", aunque "sin llegar a anularlas".
Por ello, en la imposición de la pena, la Sección Primera de la Audiencia Provincial le ha aplicado la eximiente incompleta por alteración psíquica.
Además, en la sentencia se relata que en los días anteriores a los hechos descritos, el acusado también había prendido fuego a un ciclomotor, lo que dio lugar al correspondiente procedimiento penal, y había hecho manifestaciones públicas de la intención de quemar su casa si no le internaban en algún centro.
DELITOS
Concretamente, se le considera autor de un delito de incendio, por el que se le imponen cinco años de prisión; de uno de exhibicionismo, por el que se le condena a dos meses de cárcel; y de dos faltas de daños y una de amenazas por las que se le piden 360 euros de multa.
Además, se le impone un internamiento en un centro cerrado psiquiátrico penitenciario por tiempo máximo de cinco años y libertad vigilada por otros cinco años.
Tendrá prohibido también acercarse a menos de 300 metros de los vecinos afectados, así como de su madre y su tía, ni acudir a menos de 500 metros del lugar donde ocurrieron los hechos.
También se le obliga a someterse a tratamiento ambulatorio o control médico periódico si fuese necesario.
Además, se le condena al pago de costas y a indemnizar con 36.400 euros por los desperfectos en muebles y enseres; por tasa municipal de incendios abonada por ella y por desperfectos en su caravana.
Contra la presente sentencia cabe recurso de casación cuya resolución corresponde al Tribunal Supremo.