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Correa intercambiaba palcos del Atlético de Madrid por móviles y descuentos en facturas

Los turbios negocios de Correa. Foto: EFE.telecinco.es
El cabecilla de la trama Gürtel, Francisco Correa, se puso de acuerdo con un trabajador de una empresa de telefonía para intercambiar palcos en el estadio del Atlético de Madrid, el Vicente Calderón, por teléfonos móviles y descuentos de hasta un 60% en sus facturas telefónicas, según la declaración de Antonio Herrero, uno de los imputados en el caso.
Herrero, que trabaja como distribuidor de una empresa de telecomunicaciones con sede en Pozuelo de Alarcón, explica que estuvo desde finales de 2003 disfrutando de los palcos del Atlético de Madrid. Para ello, intercambió con Correa los derechos de uso de estos palcos por "dos o tres" terminales de teléfono móvil cuyas líneas contaban con importantes descuentos por ser él distribuidor de la compañía telefónica.
Según su declaración ante el juez, incluida en el sumario cuyo secreto se levantó la pasada semana, el precio de cada uno de los palcos era de unos 6.000 euros anuales. Herrero disponía de un 60% de descuento en todas sus facturas sobre el mejor plan de precios, por lo que ofreció a Correa cambiar su teléfono móvil por "dos o tres" de sus sociedades para que pudiera aprovecharse de estas rebajas.
El Plan era cotejar los gastos a finales de cada mes: ver lo que costaban los palcos y lo que Correa se gastaba en móvil y, después, "hacer cuentas" con las diferencias.
Según el imputado, los palcos podían salir de media anual a unos 6.200 euros, y, al parecer, los pagaba la empresa TCM, propiedad de Correa. Herrero señala en su declaración que a finales de año, o cada pocos meses, pasaba los recibos mensuales al chofer de Correa, que era el intermediario, y que éste a su vez, le pasaba los pases para el palco.
Herrero asegura que todo era aparentemente normal hasta el año 2005, cuando desde la compañía telefónica le llamaron para advertirle de que se estaba consumiendo unos 2.000 ó 3.000 euros al mes de media, cuando antes se gastaba unos 300 ó 500 euros.
En ese momento, Herrero llamó a Correa para ver qué es lo que estaba pasando y para pedirle que le devolviera los móviles pues no quería meterse "en ningún lío de nada".
En este punto, se enteró, según el chofer de Correa, que uno de los móviles con las facturas disparadas lo tiene el "primo" de Correa, aunque desconoce si se trata del también imputado Antoine Sánchez.