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Cesado el responsable de los antidisturbios por los "fallos de coordinación" en el 22-M

El director general de la Policía, Ignacio Cosidó, ha asumido en el Congreso que hubo "fallos de coordinación a la hora de transmitir las órdenes" en los incidentes registrados el 22M lo que, según ha dicho, provocó "un número de heridos inaceptable". Así, ha anunciado el cese del jefe de la Primera Unidad de la UIP, es decir, las unidades de antidisturbios con base en la Comunidad de Madrid y también la adquisición de manera urgente de 800 cascos y 300 escudos más duros, 350 chalecos de un modelo nuevo y, por primera vez, 800 pares de espinilleras.

Se trata del tercer mando en el escalafón policial implicado en los hechos por detrás del jefe a nivel nacional de la UIP, José Miguel Ruiz Igusquiza, y el comisario general de Seguridad Ciudadana, Florentino Villabona para quienes los sindicatos policiales también pedían su cese. El destituido es el inspector Javier Virseda, quien apenas llevaba unos meses en el cargo desde que llegó de su destino en Málaga de la mano del propio Villabona. Era una persona de su confianza directa.
Cosidó ha anunciado este cese pese a que, según ha anunciado, la investigación interna abierta por la Policía para esclarecer el comportamiento del operativo en el 22M se va a archivar "sin poder individualizar posibles irresponsabilidades". "Se ha concluido que el despliegue fue correcto, el evento social fue afrontado por un número idóneo de policías con información suficiente", ha añadido en  las conclusiones de esta información reservada leídas por él en la Comisión de Interior de la Cámara Baja.
Sin embargo, el director general de la Policía ha admitido que "sí hubo fallos de coordinación en el transcurso de los hechos que impidió que las decisiones no se pudiesen transmitir de manera rápida en el núcleo central del conflicto que provocó un número de heridos inaceptables". Y de estos fallos responsabiliza en exclusiva a Virseda con una destitución que Cosidó ha argumentado en la necesidad de "restablecer en la UIP la confianza en su cadena de mando".
Auxilio a municipales y camión de bomberos
Ese núcleo central del conflicto al que se refiere Cosidó se trata del momento en el que un grupo de policías antidisturbios se quedaron aislados en el Paseo de Recoletos siendo objeto las agresiones de los violentos sin recibir los refuerzos de sus compañeros.
Cosidó ha explicado que ese grupo de agentes se adentró en el Paseo de Recoletos al ver que cinco vehículos de la Policía Municipal "estaba siendo brutalmente agredidos por lo que acudieron en su auxilio". Previamente ya se había establecido un cordón policial en Colón para separar a los manifestantes pacíficos de los violentos apostados en Recoletos.
"En el momento del auxilio a los municipales, la UIP fue sorprendida por un camión de Bomberos para apagar una barricada en llamas entre las 20.45 horas y las 21.00 horas. Esto fue usado por los violentos para parapetarse tras el camión y romper la línea de contención que había establecido la UIP", ha seguido explicando Cosidó sobre este momento clave en el que fueron heridos 33 policías.
La tardanza de los refuerzos
Sobre la tardanza en mandar refuerzos, el director general ha explicado que tras la petición de ayuda "se ordenó un despliegue táctico de avance de dos grupos de UIP desde Colón a Cibeles a la altura de Recoletos". Según ha dicho, "este movimiento fue llevado a cabo lentamente dado el momento en el que se encontraba el acto y dado la gran aglomeración de personas" que había asistido a las 'Marchas por la Dignidad'.
No obstante, la idea inicial de acudir en auxilio de los policías agredidos se cambió, según Cosidó, porque "algún orador (en la tribuna donde se leyeron los manifiestos al término de la manifestación) dijo que la Policía estaba invadiendo el espacio de la manifestación". "Eso generó que se diese orden de aguantar en Colón", ha aclarado.
En su comparecencia se ha referido a los autores de estos incidentes que comenzaron en el vallado de protección que la Policía había establecido en el inicio de la calle Génova --donde se ubica la sede del PP--. Según ha dicho, se detectaron manifestantes del "'Bloque Negro' con mochilas en cuyo interior portaban petardos de gran potencia y botellas de cristal".
El Bloque Negro (Black Block) consiste en un movimiento internacional con varias décadas de Historia que consiste en protagonizar altercados urbanos provistos de indumentarias oscuras y con las caras tapadas para dificultar las identificaciones de la Policía.
Bukaneros, Ernai, Askapena, Yesca...
En sus explicaciones también ha citado al "Bloque Juvenil Radical", el "Bloque Juvenil de los Pueblos Dignos" y el "Bloque Crítico Marchas Obreras por la Huelga General" así como a los Bukaneros (seguidores radicales de Rayo Vallecano), el Sindicato Andaluz de Trabajadores (SAT) o Askapena y Ernai (ambas ligadas a la izquierda abertzale). Ha enumerado otros grupos, algunos de Madrid como Yesca o 'No tenemos miedo'.
De este modo y para justificar el despliegue de más de 1.500 antidisturbios ("el mayor de los últimos dos años"), Cosidó ha añadido que "la información que tenía la Policía era la de presencia de grupos muy radicales. Había grupos marginales de grupos anarquistas y hasta un grupo, Bandera Negra, antes encuadrado en la extrema derecha".
Se contabilizó el uso por parte de los antidisturbios de 174 salvas de fogueo, 126 pelotas de goma y tres botes de humo, según el director quien se ha detenido en varias fases de su intervención en llamar la atención por la especial violencia sin precedentes registrada ese día y ha llegado a mostrar a la Comisión de Interior del Congreso un casco, un escudo y un chaleco de los Policías dañados por el lanzamiento de objetos.
"Sus escritos en redes sociales reflejaban un llamamiento de dar un salto en la lucha y perder el miedo a la Policía. Días antes circulaban manuales de hostigamiento", ha continuado Cosidó, quien ha indicado que existía la consigna de que "cuando terminase de hablar el último orador" comenzar los disturbios. "Respondieron una señal previamente concertada", ha zanjado.
Nuevo y mejor material para los antidisturbios
Cosidó, también ha anunciado en el Congreso de los Diputados una serie de medidas para mejorar la protección de los agentes antidisturbios. Según ha dicho, el Ministerio del Interior va a adquirir de manera urgente 800 cascos y 300 escudos más duros, 350 chalecos de un modelo nuevo y, por primera vez, 800 pares de espinilleras.
"Después de los incidentes que vivimos el pasado 22 de marzo, queremos subsanar determinadas deficiencias detectadas en el actual equipamiento policial que hacen a los agentes vulnerables frente a determinadas agresiones, lo que nos ha llevado a solicitar a la Secretaría de Estado de Seguridad la contratación por el procedimiento de emergencia de nuevos equipos adicionales", ha explicado Cosidó en la Comisión de Interior del Congreso de los Diputados.
Los 800 nuevos cascos "incorporan un revestimiento más resistente que el actual y una pantalla protectora de 4 milímetros que impide que los posibles impactos lleguen al rostro del funcionario". En cuanto a los escudos, en la actualidad las unidades de intervención disponen de escudos transparentes con faldón abatible.
"Pero tras el estudio de la conveniencia de un nuevo escudo que mejore las prestaciones del actual se ha previsto la dotación de 300 nuevos modelos de conformación plana, con una plancha de policarbonato de 4 milímetros en vez del actual de 3 milímetros y de mayor longitud", ha dicho el director general.
La mayoría de policías, heridos en las piernas
Por su parte, los nuevos chalecos "presentan avances como una acomodación de las dimensiones, cambio del cuello y también una nueva protección inguinal". Las espinilleras es la primera vez que se aplican a los antidisturbios y es que Cosidó ha recordado que buena parte de los policías heridos el pasado 22M fueron heridos en las piernas.
Además, ha agregado que ya con anterioridad al 22M, para los años 2012 y 2013, se había iniciado un proceso de adquisición de 2.750 nuevas equipaciones por año, compuestas de prendas de uniformidad con características de impermeabilidad, retardantes al fuego, repelentes de ácidos y con alta resistencia al desgarro y a la abrasión.
En los dos últimos años se han adquirido también 40 nuevos vehículos. Aunque ya estaba previsto con anterioridad, para este año se les va a dotar también de 55 nuevos cascos, 500 pantallas más resistentes, así como guantes anticorte y linternas.
Nueva organización de las UIP
Cosidó ha adelantado además una serie de reformas para reorganizar las UIP "que las haga más operativas". Cada uno de los grupos pasará a estar formado por cuatro subgrupos -actualmente son tres- de modo que siempre estén disponibles para la actuación operativa un total de al menos 50 funcionarios por grupo.
También se creará un grupo de intervención inmediata compuesto de dos subgrupos y jefe de grupo al frente de los mismos, con personal especialmente cualificado, dotados de vehículos que permitan su más rápida movilidad e intervención en los casos de graves disturbios o de situaciones de violencia en apoyo al resto de grupos.
Cosidó ha lamentado que, "para actuar ante grupos violentos tan radicales, numerosos y en espacios urbanos abiertos, condiciona esa capacidad y la capacidad por subgrupos pierde su efectividad". Por ello ha anunciado que están "rediseñando los despliegues partiendo de un núcleo básico integrado por un mínimo de dos grupos operativos enlazados con el resto de los grupos intervinientes pero con movilidad de ambos grupos al unísono, especialmente cuando se intervenga ante situaciones de especial violencia".
El tercer bloque de estas medidas para dar más apoyo a la UIP consiste en "mejorar y aumentar su seguridad jurídica". En este sentido ha anunciado la puesta en marcha, junto a la Abogacía del Estado, de iniciativas en nombre y representación de los funcionarios del Cuerpo Nacional de Policía cuando sean objeto de agresiones. Según ha dicho Cosidó, la Abogacía del Estado representará a los policías siempre que "hayan sido objeto, como consecuencia u ocasión del ejercicio de sus funciones, de alguna infracción".