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Desarticulan una sofisticada red que blanqueó 32 millones del narcotráfico vendiendo mercancías asiáticas en Marruecos

La Guardia Civil, en el marco de la "Operación Abyla", ha desarticulado un sofisticado entramado financiero ilegal cuyo fin era el blanqueo de capitales procedente del narcotráfico internacional. Se ha detenido e imputado a un total de 26 personas en Melilla, Barcelona y Sevilla y se ha detectado el blanqueo de más de 32 millones de euros.
Según ha informado la Guardia Civil por medio de un comunicado, la trama financiera utilizaba como cobertura el envío de contenedores de mercancía desde terceros países a Melilla, con destino en tránsito a Marruecos, donde vendían la mercancía a bajo precio y así revertían de nuevo el dinero al flujo financiero con apariencia legal.
La investigación se estructura en diversas ramas, cuyo inicio tuvo lugar por la intervención de 36 kilos de droga en Sevilla, que permitió la posterior identificación y detención en Melilla de dos de los responsables de otro alijo de 4.700 kilos de hachís realizado en la provincia de Tarragona.
ALTO NIVEL DE VIDA
Las personas ahora detenidas y su entorno mantenían un alto nivel de vida y conexiones con determinadas sociedades mercantiles asentadas en Melilla, principalmente dedicadas a la importación y exportación de mercancías y un concesionario de vehículos de alta gama, que eran las utilizadas como cobertura legal para el blanqueo de capitales procedentes del narcotráfico organizado establecido en varios países europeos.
Estas empresas inyectaban decenas de millones de euros mediante ingresos en efectivo en sucursales bancarias, que inmediatamente eran transferidos en cuantiosas cantidades a China e India, mediante pagos de remesas de mercancías de importación procedentes de países asiáticos, las cuales llegaban al puerto de Melilla, en "tránsito a Marruecos", donde finalmente las vendían a un precio por debajo del de origen.
En una sola cuenta corriente, uno de los testaferros llegó a ingresar en poco más de un año más de once millones de euros, contabilizándose los ingresos en más de diez mil billetes de quinientos euros. El dinero, una vez "lavado", volvía a Melilla para comprar más mercancía utilizando a personas que lo pasaban por la frontera oculto en sus ropas.
ENTRE 2003 Y 2011
Mediante este sistema de blanqueo, el entramado investigado conseguía por un lado la introducción en el sistema financiero internacional de decenas de millones de euros provenientes del narcotráfico subyacente, la venta de hachís en Europa y la convertibilidad de la moneda en euros legales en Marruecos, aun perdiendo dinero. La organización investigada ha blanqueado, a través de los ingresos en efectivo contabilizados, más de 32 millones de euros en el periodo comprendido desde 2003 y 2011, fechas a las que se ha retrotraído su fiscalización.
La compleja trama delictiva, perfectamente jerarquizada y diferenciada, se ramifica en las provincias de Sevilla, Barcelona, Málaga, estando asentada la sede del grupo organizado en Melilla, imputándoseles a los implicados los delitos de blanqueo de capitales, tráfico de drogas y otros afines.
En total se han practicado 26 detenciones. En Barcelona se ha detenido a dos personas, en Sevilla a seis y en Melilla el resto de la organización, 18 personas detenidas e imputadas, entre ellos cinco trabajadoras de una entidad bancaria. En Melilla, donde se encontraba la sede del grupo, se ha practicado registros, cinco en domicilios, dos en una asesoría fiscal, uno en una entidad bancaria y otro en un establecimiento comercial.
ONCE CUENTAS, CINCO INMUEBLES, 12 COCHES DE LUJO
El balance de la operación se salda con el bloqueo de 230.000 euros en once cuentas bancarias, la intervención de otros 68.500 euros en efectivo cuando uno de los testaferros intentaba introducirlos en Melilla ocultos a través de los pasos fronterizos. Paralelamente, se ha cesado temporalmente la actividad de cuatro sociedades mercantiles, tres en Melilla y una en Barcelona.
También se han intervenido cinco inmuebles situados en Melilla y Málaga, valorados en más de 1.300.000 euros y doce vehículos de alta gama, además del orden de una cantidad cercana a los cinco mil kilos de hachís, cuyo destino final eran diversos países europeos.
La operación ha sido llevada a cabo por el Equipo de Delincuencia Organizada y Antidroga (EDOA) de la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Comandancia de la Guardia Civil de Melilla, siendo dirigida y tutelada por el Juzgado de Instrucción número Cuatro de esa ciudad autónoma.