Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Domingo Parra (BdV) declaró ante juez Pedraz que la CAM le chantajeó para que refinanciara un crédito de Polaris World

Un exdirectivo del banco confirma que los representantes de BdV se sintieron "presionados" durante la reestructuración de la deuda
El exconsejero delegado de Banco de Valencia (BdV) Domingo Parra acusó el pasado mes de septiembre a la Caja de Ahorros del Mediterráneo (CAM) de "chantajearle" para que su entidad refinanciara una deuda de la empresa Polaris World adquirida para la construcción de un resort en Alicante, han informado fuentes jurídicas.
Parra declaró entonces como imputado en la pieza separada en la que el juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz investiga la operación de reestructuración de la deuda que, según denunció el Banco de España en un informe de diciembre de 2012, se llevó a cabo sin el conocimiento del resto de miembros de la comisión ejecutiva del BdV.
El exconsejero delegado de le entidad valenciana no pudo concretar, no obstante, qué personas de la CAM ejercieron sobre él este presunto chantaje, han añadido las mismas fuentes.
En el marco de esta investigación, el juez ha tomado este miércoles declaración a otros dos imputados, el exdirector de la Unidad Hipotecaria del Departamento de Riesgos de BdV Felipe Monzó y el representante legal José Hernández.
Monzó ha respaldado la versión del exconsejero delegado y ha precisado que los representantes de BdV que comparecieron en la firma ante notario de la cesión crediticia se sintieron "presionados" por la CAM.
UN CRÉDITO DE 143 MILLONES
La refinanciación de la deuda de Polaris con la CAM fue asumida por varias entidades que aportaron 143 millones de euros mediante la compra de activos. Bankia se hizo cargo de 39 millones y Banco de Valencia de 45. El resto debía ser aportado por la empresa Inversiones en Resorts del Mediterráneo (IRM), propiedad de estas dos entidades, la CAM y el Banco Popular.
La cesión de los fondos transferidos por Banco de Valencia --que asumió también parte de la deuda de IRM-- a la CAM se firmó ante notario el 2 de junio de 2011 y la comisión ejecutiva tuvo conocimiento de la misma tres meses después.
"Todos estos fondos aportados por el Banco de Valencia a IRM tanto en forma de participaciones en el capital social como en préstamos se encuentran deteriorados al 47 por ciento", aseguraba el Banco de España en su informe. El organismo regulador agregaba que según todos los indicios la operación carecía "totalmente de racionalidad económica" y produjo un perjuicio económico inmediato a la entidad.
CRÍTICAS POR LA OPERACIÓN
La operación de refinanciación de la deuda de la promotora inmobiliaria ya ha levantado en el pasado críticas de directivos de otros bancos. El exresponsable de Bankia Hábitat Juan Bartolomé declaró el pasado mes de julio ante el juez de la Audiencia Nacional Fernando Andreu que la operación estuvo rodeada de presiones, amenazas y "malas artes".