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EE.UU. sanciona a cinco líderes de las FDLR de Ruanda por el conflicto en el Congo

El Gobierno de EE.UU. impuso hoy sanciones contra cinco líderes políticos y militares del grupo armado ruandés FDLR, acusado por Kinshasa del saqueo de los recursos del nordeste de la República Democrática del Congo (RDC) y de masacrar a las poblaciones civiles.
El Gobierno emitió las sanciones a través del Departamento del Tesoro y mediante una orden que congela los activos de responsables políticos y militares de grupos armados que operan, entre otros lugares, en la RDC.
En concreto, las sanciones suponen la congelación de activos de Sylvestre Mudacumura, Callixte Mbarushimana, Pacifique Ntawunguka, Leopold Mujyambere y Stanislas Nzeyimana en compañías estadounidenses, y prohíbe transacciones financieras o comerciales entre ciudadanos o empresas estadounidenses y estas personas.
La medida de hoy del Departamento de Tesoro se produce después de que el martes el Comité para Sanciones del Consejo de Seguridad de la ONU congelara los activos de Mbarushimana, Ntawunguka, Mujyambere y Nzeyimana, y emitiera una prohibición de viaje para estas personas.
El quinto líder de las Fuerzas Democráticas para la Liberación de Ruanda (FDLR), Sylvestre Mudacumura, ya figuraba en la lista de personas sancionadas por la ONU.
Las FDLR están compuestas por miembros del antiguo Ejército ruandés y de la milicia hutu ruandesa "Interahamwe" responsables del genocidio de 1994 en Ruanda, en el que murieron cerca de un millón de tutsis y elementos moderados de su misma etnia, y que huyeron luego al este del, por entonces, Zaire.
El Gobierno de EE.UU. afirma que este grupo armado sigue cometiendo crímenes de guerra y de lesa humanidad en la RDC, es considerado la principal causa de la inestabilidad en la parte oriental del país y además representa "una gran amenaza" para la región de los Grandes Lagos.
Las Fuerzas Armadas de la RDC y Ruanda comenzaron el pasado 20 de enero sus operaciones militares conjuntas con el objetivo de desarmar a los insurgentes de las FDLR y sentar las bases de una paz duradera en el oriente congolés.
Con unos 6.500 miembros, las FDLR son acusadas por las autoridades de Kinshasa del saqueo de los recursos del nordeste de la RDC y de masacrar a las poblaciones civiles del área.
El Gobierno de Kigali los acusa a su vez de cruzar la frontera y fomentar actos de desestabilización en territorio ruandés.