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EEUU aseguraba hace dos años que el Polisario combatía al terrorismo y al extremismo islámico en Tinduf

El Frente Polisario persigue el tráfico de armas destinado a los grupos terroristas islámicos y restringe en los campamentos de refugiados de Tinduf (Argelia) el acceso a las páginas de Internet extremistas, según revelaba un cable diplomático estadounidense difundido a finales de 2010 por el portal Wikileaks.
Un documento confidencial de diciembre de 2009 indicaba, a partir de los contactos de la Embajada de Estados Unidos en Argelia con el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) y con las organizaciones no gubernamentales norteamericanas que operan en Tinduf, que aunque se han detectado casos individuales de saharauis que han participado en el contrabando de armas, el Frente Polisario "castiga severamente el tráfico de personas o armas que puedan servir de ayuda a los terroristas".
Asimismo, el cable precisaba que el Polisario "restringe el acceso de los refugiados de los campamentos a las páginas de Internet extremistas", por considerar que "estas actividades son perjudiciales y un incordio para los objetivos políticos del Polisario".
"Los extremistas de la región han lanzado amenazas contra los occidentales que residen en los campamentos, y han informado de ellas al Polisario", proseguía el informe. "La percepción es que el pueblo saharaui está demasiado próximo a Occidente y no es suficientemente piadoso", añadía.
La causa de esa percepción, según los contactos de la Embajada, se encuentra en que "los líderes religiosos saharauis han animado a las ONG occidentales a participar en seminarios sobre el diálogo interconfesional y sobre los problemas de la mujer".
EL SECUESTRO
Tres cooperantes europeos, dos españoles y una italiana, fueron secuestrados ayer domingo en un campo de refugiados saharauis en Rabuni, cerca de la localidad argelina de Tinduf. El Gobierno de Argelia, que ha condenado este "acto criminal", no se ha querido pronunciar de momento sobre la autoría del secuestro, que parece "obra de un grupo terrorista".
Por su parte, el presidente de la autoproclamada República Árabe Saharaui Democrática (RASD), Mohamed Abdelaziz, ha descrito lo ocurrido como un "ataque terrorista" cuyo objetivo es intimidar a los extranjeros que ayudan al pueblo saharaui.
El Frente Polisario ha señalado en un comunicado que el secuestro ha sido cometido por "elementos terroristas" de Malí, adonde habrían sido trasladados los tres cooperantes, y el director de la seguridad saharaui, Mohamed Akiek, ha anunciado que se han adoptado "todas las medidas" necesarias para lograr su liberación.
Fuentes de la oposición interna saharaui han indicado a Europa Press que las milicias del Polisario se han lanzado a la persecución de los secuestradores en territorio de Malí (a cuyas autoridades habrían avisado) y que incluso habían conseguido contactar telefónicamente con ellos para negociar la liberación de los tres cooperantes.
El Gobierno de Marruecos ha acusado en reiteradas ocasiones al Frente Polisario de mantener vínculos con Al Qaeda en el Magreb Islámico (AQMI). A finales del año pasado, el coordinador de la lucha antiterrorista del Departamento de Estado de Estados Unidos, Daniel Benjamin, aseguró que no había ninguna prueba sobre las supuestas conexiones terroristas de los activistas saharauis y que AQMI no obtendría "ninguna ventaja" de actuar en Sáhara Occidental.