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ETA asume en un comunicado la autoría de cinco atentados

El comunicado de la banda terrorista remitido al diario Gara. Foto: Gara.comtelecinco.es
El 9 de febrero ETA colocó una furgoneta-bomba en el Campo de las Naciones de Madrid, que no causó víctimas pero sí importante daños materiales. El atentado tuvo lugar apenas unas horas después de que el Tribunal Superior anulara las candidaturas auspiciadas por la banda terrorista para las elecciones vascas del 1 de marzo.
La furgoneta-bomba explotó a primeras horas de la mañana junto a la sede de Ferrovial-Agroman, que resultó afectada por la onda expansiva.
ETA afirma en su comunicado que su objetivo era dicha empresa, una de las constructoras que trabaja en las obras del Tren de Alta Velocidad en el País Vasco.
El ataque contra la sede del PSE (Casa del Pueblo) en Lazkao, que provocó importantes daños materiales en viviendas cercanas aunque no heridos, ocurrido en la madrugada del 23 de febrero, es otra de las acciones que asume.
A la 1 de la madrugada del 26 marzo, ETA hizo estallar una bomba de poca potencia, compuesta por dos kilos de explosivo, junto a la casa del empresario Juan Manuel Arana, presidente de Astilleros de Murueta, en Amorebieta (Vizcaya).
Este atentado tampoco causó víctimas, pero sí pequeños daños materiales en la vivienda. Juan Manuel Arana, presidente de Astilleros de Murueta, es, además, miembro de la Cámara de Comercio de Bilbao, donde desempeña el cargo de tesorero.
ETA afirma que atentó contra Arana por no haber pagado la cantidad de dinero que le exigía.
Por último, ETA asume la autoría del atentado del pasado 6 de mayo contra un repetidor situado en un puerto de montaña del municipio cántabro de Guriezo, limítrofe con el País Vasco.
La explosión se produjo el día después de la investidura del socialista Patxi López como lehendakari y causó daños en la base del repetidor, en un muro de un edificio adyacente y provocó un socavón en el suelo.