Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Odón Elorza pide al PSOE que promueva en el Congreso una declaración de condena del Valle de los Caídos

Aboga por crear allí un taller en favor de la reconciliación y un espacio de encuentro de ideas democráticas
El diputado del PSOE Odón Elorza ha pedido a su grupo parlamentario que presente en el Congreso una proposición no de ley en la que se inste al Gobierno a declarar el Valle de los Caídos como un monumento "contrario a la cultura de la convivencia y de la paz".
La proposición no de ley redactada por Elorza, a la que ha tenido acceso Europa Press, se debatiría en la Comisión de Cultura de la Cámara Baja porque, según el diputado socialista, la cultura "ayuda a prevenir las confrontaciones y a superar la violencia".
En el texto se indica que la "configuración, contenidos y significación" del mausoleo --donde descansan los restos mortales de Francisco Franco y de numerosas víctimas de la Guerra Civil-- representan un "símbolo de desprecio" a la convivencia y la paz, de "agravio a la mayor parte de las víctimas allí enterradas" y de "exclusión a buena parte de la ciudadanía".
UN MONUMENTO SIN VALORES DEMOCRÁTICOS
Por ello, se solicita al Ejecutivo que declare el Valle de los Caídos "contrario a la cultura de la convivencia y de la paz, a la concordia cívica, a la reconciliación de la ciudadanía española y a la rehabilitación de la memoria colectiva democrática de las víctimas de la Guerra Civil y de la represión de la dictadura franquista".
Según Elorza, el monumento religioso-arquitectónico "no encarna ningún tipo de valores democráticos como el diálogo, el respeto a la diferencia, la defensa de los derechos humanos, la solidaridad o la igualdad".
Además, añade, "desvirtúa" la cultura de la paz, "mantiene heridas abiertas" en vez de promover la reconciliación y representa una "inadmisible jerarquía funeraria" entre las víctimas del conflicto. Tampoco sirve, a su juicio, para "formar una sociedad más culta y crítica" ni para explicar la Guerra Civil y las consecuencias de la dictadura.
INADMISIBLE JERARQUÍA FUNERARIA
La proposición no de ley señala que el propósito del régimen franquista era construir un monumento que simbolizase el nacional-catolicismo y perpetuase "la memoria de los que cayeron en la gloriosa cruzada", es decir, "los vencedores de la Guerra Civil".
Asimismo, destaca que, durante los 19 años que duró la obra, trabajaron en ella "en pésimas condiciones" personas contratadas y presos políticos republicanos. Luego se trasladaron allí los cadáveres de 33.847 personas --12.000 aún sin identificar--, "lo que convirtió al Valle de los Caídos en el mayor cementerio de víctimas de la Guerra Civil", además de albergar los restos de Franco y de José Antonio Primo de Rivera.
Elorza recuerda que el relator especial de la ONU Pablo de Greiff, que visitó España el pasado febrero, pidió que, en aplicación de la Ley de Memoria Histórica, se reforme el Valle de los Caídos.
LA ONU PIDIÓ QUE SE REFORMASE
Aquella ley de 2007 establece que la Fundación gestora del monumento honrará y rehabilitará la memoria de todas las víctimas de la guerra y la posterior represión, fomentará la reconciliación y la convivencia, dignificará los restos de las personas enterradas y promoverá una memoria democrática compartida de la paz y el respeto a los derechos humanos.
Por ello, el diputado considera que el conjunto arquitectónico debería dejar de ser "un espacio exclusivo de homenaje a las víctimas de una de las partes". En este contexto, recuerda algunas de las recomendaciones incluidas en un informe realizado por expertos en 2011 a petición del entonces presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y que este año ha recibido el apoyo de la ONU.
Según Elorza, hay que abordar "lo antes posible" las actuaciones de "resignificación" del mausoleo para convertirlo en "un punto de referencia donde desarrollar la cultura de la convivencia", de manera que actúe como un "semillero de paz".
Así, propone crear un taller de trabajo para educar en valores como "la defensa de la cultura de paz, los derechos humanos y la reconciliación" y facilitar "un espacio de encuentro de ideas democráticas e iniciativas ciudadanas que sirva para gestionar la recuperación de la memoria histórica, la dignificación y el reconocimiento a todas las víctimas".