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Espaldarazo al Gobierno serbio en su estrategia de no reconocer a Kosovo

El Parlamento serbio apoyó hoy la determinación del Gobierno de rechazar la autoproclamada independencia de Kosovo. EFE/Archivotelecinco.es
El Parlamento serbio apoyó hoy la determinación del Gobierno de rechazar la autoproclamada independencia de Kosovo y pedir el apoyo internacional para seguir negociando una salida diplomática al conflicto.
Tras un intenso debate de casi doce horas, 192 diputados votaron en favor de la propuesta de estrategia del Gobierno y 26 se pronunciaron en contra.
Este resultado supone un espaldarazo a los planes del Gobierno de Belgrado, que el pasado viernes recibieron un varapalo después de que la Corte Internacional de Justicia (CIJ) considerara que la proclamación de independencia en 2008 no vulneró la legislación internacional.
Parte de la oposición nacionalista pidió dimisiones tras el "fracaso" en el proceso ante la CIJ, mientras que la oposición liberal pidió cambios de la política para su modernización.
La posición gubernamental respaldada hoy mantiene que Serbia nunca reconocerá, ni implícita ni explícitamente, la independencia de su ex provincia sureña.
Las autoridades serbias anunciaron una intensa actividad diplomática para defender la integridad territorial y la soberanía de Serbia.
Así, Belgrado propondrá a la Asamblea General de la ONU una resolución que abra la vía a nuevas negociaciones sobre el estatuto de Kosovo con el objetivo de hallar una solución aceptable para las dos partes.
El documento apoyado hoy por el Legislativo se refiere a una solución que posibilite una reconciliación histórica de los pueblos serbio y albanés y la paz y estabilidad en la región.
También admite que la decisión de la CIJ dificulta los esfuerzos de Serbia, pero recalca la determinación de hacer todo lo posible para ganarse el apoyo internacional.
El presidente, Boris Tadic, declaró ante el Parlamento que Serbia debatirá "con todos los socios en el mundo" sobre la futura resolución que propondrá a la ONU y abogó por "las mejores relaciones posibles con las grandes potencias, porque cualquier política de confrontaciones lleva a Serbia al desastre".
"Este es un momento difícil para Serbia. Es necesario preservar la calma pero también la determinación. Serbia sigue considerando que ha sido violado el derecho internacional, y que los albaneses kosovares no tuvieron el derecho a la secesión", declaró por su parte el ministro de Exteriores Vuk Jeremic ante el Parlamento.
Jeremic dijo que la ofensiva diplomática se centrarán ahora en prevenir nuevos reconocimientos de la independencia de Kosovo
Hasta ahora, 69 países, entre ellos EEUU y la mayoría de socios de la UE, han dado su apoyo a la soberanía kosovar, mientras que naciones como España, Rusia, China, Brasil e India se han negado a hacerlo.