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España se queja a Israel de que el anuncio de nuevas viviendas no contribuye a la paz

El Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación ha trasladado este viernes al embajador israelí en Madrid, Alon Bar, su "preocupación" por el reciente anuncio del Gobierno de Benjamin Netanyahu de construir 1.600 nuevas viviendas en asentamientos de Cisjordania y Jerusalén Este, una noticia que puede influir negativamente en el proceso de paz.
El director de Política Exterior y Asuntos Multilaterales, Globales y de Seguridad, Ignacio Ibáñez, ha sido el encargado de recibir a Bar y trasladarle este mensaje, que reitera la posición que España fijó hace hoy una semana en un comunicado del departamento que dirige José Manuel García-Margallo.
En aquella nota, el Ministerio recordaba que los asentamientos son "ilegales según el Derecho internacional" y constituyen un "importante obstáculo" para alcanzar un acuerdo de paz definitivo alrededor de la solución de los dos Estados.
En la reunión de hoy, Ibáñez ha reiterado al embajador israelí que las negociaciones con los palestinos son "la única vía" para resolver el contencioso y esas conversaciones --reanudadas a finales de julio de 2013 bajo la mediación de Estados Unidos-- pueden verse afectadas por el anuncio israelí de ampliar asentamientos.
No obstante, y tal y como se reflejaba en el comunicado de la semana pasada, Ibáñez ha trasladado a Bar la "satisfacción" del Gobierno español por reciente liberación de 26 presos palestinos por parte de Israel.
Junto a España, también Reino Unido, Francia, Italia y Alemania han convocado a los embajadores de Israel en protesta por el anuncio de ampliación de asentamientos por parte del Ejecutivo de Benjamin Netanyahu, que sacó a concurso el viernes de la semana pasada la construcción de 600 viviendas en Jerusalén Este y 800 en asentamientos de Cisjordania, a pesar de los llamamientos internacionales para que detenga estos planes.
En respuesta, Israel ha convocado a los embajadores de España, Reino Unido, Italia y Francia para transmitirles su protesta por su "parcialidad" a favor de los palestinos, según ha informado este viernes el ministro de Asuntos Exteriores israelí, Avigdor Lieberman. Esta reciprocidad suele ser habitual cuando un país decide convocar al embajador de otra nación en señal de protesta.