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Feijóo busca el pacto con la oposición para limitar la financiación de partidos y recortar las campañas

Erige la "ejemplaridad" de los políticos en "un acto de justicia con los ciudadanos y pide no convertir los escaños "en meras butacas"
El presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo, ha llamado a la oposición a pactar medidas de "impulso democrático" en la Administración, el Parlamento, y también en los partidos, con propuestas como "mejorar la transparencia" de los procedimientos negociados, la limitación de la financiación a las fuerzas políticas o el recorte de las campañas electorales para reducir el gasto.
En su primera intervención en el Debate sobre el Estado de la Autonomía, que suma 25 años de tradición en Galicia, Feijóo ha reivindicado la necesaria "ejemplaridad" de los dirigentes políticos en un escenario marcado por sucesivas operaciones contra la corrupción, tales como la 'Gürtel' y la 'Pokémon', que han salpicado a los diferentes partidos políticos.
Consciente de la desafección ciudadana y de sus efectos en las urnas en las pasadas elecciones europeas, con el ascenso de Podemos, Feijóo ha aprovechado la cita que arranca este martes en el Pazo do Hórreo, para animar a trabajar, a ocho meses de los comicios municipales, en la búsqueda de nuevas medidas de "impulso democrático".
"Tienen ustedes la mano tendida del Gobierno", ha sentenciado Feijóo, quien ha propuesto "restringir" los fondos de los partidos "a lo que en cada momento se acuerde en los presupuestos públicos y publicados", así como a la cuota de sus afiliados.
En paralelo, ha abogado por reducir el gasto en las campañas electorales mediante la rebaja de su duración a siete días, además de limitar los espacios habilitados para la propaganda y el aumento y fomento del "contraste de ideas y el debate" también en los medios de comunicación.
LIMITAR LA CAPACIDAD DE GOBIERNOS EN FUNCIONES
En su propuesta a la oposición de "un impulso democrático en todas las direcciones", el presidente ha concretado que en el ámbito de su Ejecutivo se trabajará "en la mejora en la transparencia" de los procedimientos negociados, con el fin de que se permita a las empresas "conocer los proyectos" de sus competidoras y "potenciar el ajuste" entre sus respectivas ofertas.
"Limitar la capacidad de actuación" de los gobiernos en funciones ha sido otra de las propuestas que ha colocado sobre la mesa, con la "prohibición expresa" de aprobar nuevos proyectos de leyes, autorizar convenios o adquirir compromisos de gasto "de gran volumen".
También en el ámbito de la administración, ha avanzado la necesidad de "regular" los procesos de traspaso de poderes, con el fin de que se obligue a todos los departamentos a elaborar "un informe de transición" que dé cuenta de su situación y de los compromisos financieros asumidos.
Además, ha sumado la nueva obligación de "inhibición" de los altos cargos para asuntos que afecten a intereses de empresas en las que ellos o sus familiares formasen parte de los órganos de decisión en los dos años previos a su nombramiento.
MAYOR PARTICIPACIÓN CIUDADANA
Para el Parlamento, ha planteado la creación de un nuevo mecanismo de participación que habilite a los ciudadanos para presentar proposiciones no de ley, abundando así en el pronunciamiento ciudadano que permiten las iniciativas legislativas populares, pero también completar el proceso de renovación de las instituciones estatutarias que aún están pendientes "en este mes de octubre".
Feijóo también ha abogado por atribuir al Consejo de Cuentas facultades de prevención de la corrupción política, en la línea de las propuestas escuchadas en la comisión creada sobre este asunto en la Cámara autonómica, y aprovechar el debate abierto en el Congreso "para facilitar una mayor participación" de los emigrantes en las elecciones.
En suma, además de reducir el número de 75 a 61 los diputados del Pazo do Hórreo, ha apostado por "avanzar sobre todo en la calidad, reforzando las vías de conocimiento y participación de los ciudadanos".
Feijóo ha garantizado las medidas que dependen del Gobierno, pero ha matizado que las del Parlamento o los partidos son "tarea de todos". En todo caso, ha defendido que "todas ellas" pueden ser activadas en Galicia "por la vía del pacto", anticipándose "a reformas legales" que pueden ser, en algunos casos, debatidas en O Hórreo, pero que en otros dependen de la legislación estatal.
"NO CONVIRTAMOS ESCAÑOS EN BUTACAS"
En una intervención con otras llamadas al acuerdo en medidas como un plan de diversificación de la industria o normas como la ley del suelo, Feijóo ha tardado escasos minutos tras su arranque en dirigirse a los diputados conforman el arco parlamentario gallego para instarles a "fijarse" en las butacas del hemiciclo y a "reflexionar" sobre su "significado y utilidad".
"En este Parlamento yo veo varias docenas de ciudadanos comprometidos con su pueblo, que tienen el honor de servirlo del modo más noble posible: a través de la política. La pregunta es: ¿y qué ven los gallegos?", se ha preguntado, convencido de que, aunque los diputados compartan con él el "orgullo" que supone formar parte de la Cámara, "la realidad" que percibe una parte de la ciudadanía "es bien distinta".
En esta coyuntura, ha enfatizado que el Parlamento es "un lugar para debatir, discrepar, contraponer ideas y propuestas", pero ha advertido de que "persistir en el enfrentamiento constante e incluso perder las formas", hace a sus integrantes "indignos del apoyo de los gallegos" e incluso los "aleja" de los ciudadanos.
"Respetarnos entre nosotros es el primer deber que tenemos para que los gallegos nos respeten", ha aseverado Feijóo, quien ha advertido, a renglón seguido, de que la "ejemplaridad" en los comportamientos de los políticos "no es sólo una obligación" como representantes públicos, sino que constituye "todo un acto de justicia" con los ciudadanos.
Tras constatar que los gallegos están "a la altura de las circunstancias", ha insistido en que los políticos deben estar "a la altura" de los ciudadanos, "el alfa y omega de la democracia". Por ello, ha pedido a sus compañeros de filas "no convertir nunca" los escaños "en meras butacas" y mantener el Parlamento "como lo que es: la casa de todos los gallegos".
CASI DOS HORAS DE DISCURSO
Núñez Feijóo ha arrancado el debate de política general con un discurso que se ha prolongado durante más de una hora y 45 minutos, marcado no sólo por la búsqueda de acuerdo para acometer medidas de regeneración, sino también en la reivindicación de una "respuesta gallega" frente a la consulta catalana, y el avance medidas sectoriales para contribuir a superar la crisis económica.
Aplaudido por los suyos y con críticas desde las bancadas de la oposición, Feijóo ha concluido su intervención con una mención a la necesidad de erradicar la violencia machista y a pedir la condena "inmediata" de acciones terroristas como las de Resistencia Galega.
Fueron escasas las referencias a la lengua o a la cultura, ya que el presidente se limitó a ratificar que su Ejecutivo continuará "apoyando" a los creadores, pero sí insistió a la oposición en que hay que "sumarse en la mejora de la política", mientras que desde la tribuna de invitados observaban el debate el líder del PSdeG, José Ramón Gómez Besteiro; y el portavoz nacional del BNG, Xavier Vence.
También acudieron a la cita los presidentes de las Diputaciones de A Coruña, Diego Calvo; Ourense, José Manuel Baltar; y Pontevedra, Rafael Louzán; alcaldes como el coruñés Carlos Negreira o el de Ribeira, Manuel Ruiz Rivas, así como cargos intermedios de la Xunta, diputados estatales y senadores.