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Fernández Díaz no busca acusar a la Policía Científica, sino la verdad, pero advierte: "el mejor escriba hace un borrón"

Dos informes sostienen que los restos de Las Quemadillas son de niño contra la versión de la Policía, que dijo que eran de animales
El ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, ha asegurado este lunes, en relación a la desaparición de los dos niños de Córdoba, Ruth y José, que no busca "acusar" a la Policía Científica tras las novedades aparecidas en la investigación, sino que trata de conocer "la verdad", pero, ante la posibilidad de que se confirme que el informe policial inicial no era correcto, ha advertido de que "el mejor escriba hace un borrón".
"No se trata de acusar a nadie, sino de aclarar la verdad de los hechos, no de depurar responsabilidades. En todo caso, cuando un científico hace un informe, lo hace con su buena voluntad", ha contestado el ministro al ser preguntado por el hecho de que once meses después hayan aparecido dos informes de expertos independientes contradiciendo la versión inicial de la Policía Científica, que dijo que los restos encontrados en la finca de las Quemadillas, propiedad de la familia del padre de los niños, José Bretón, eran de pequeños animales.
Sobre esta cuestión, el titular de Interior ha pedido "no adelantar acontecimientos" ya que aún tienen que aclararse las contradicciones de los tres informes en poder del juez. "Si un informe se equivoca, es un error científico", ha insistido Fernández Díaz, quien ha querido destacar el "prestigio de la Comisaría General de la Policía Científica. "No me voy a escudar, obviamente, en que no estábamos nosotros en la Policía porque es un informe técnico pericial", ha llegado a decir en referencia al hecho de que en el momento del primer informe el PP aún no había tomado posesión del Gobierno.
AUSENCIA DE LA CIENTÍFICA EN LA RUEDA DE PRENSA
El ministro del Interior ha comparecido en rueda de prensa en la sede de su Departamento para explicar la investigación realizada en todo este tiempo así como las novedades de los últimos días. En la sala estaban presentes el Director General de la Policía, Ignacio Cosidó; el director Adjunto Operativo, Eugenio Pino; el comisario jefe de la Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta de la Policía (UDEV), Serafín Castro, pero no había ningún representante de la Comisaría General de Policía Científica.
Entre las principales novedades, Fernández Díaz ha anunciado la existencia de un tercer informe finalizado el pasado 22 de agosto y elaborado por el doctor José María Bermúdez de Castro, uno de los investigadores de Atapuerca. Según ha dicho el ministro, "uno de los mejores del mundo" en la materia.
Este tercer informe sostiene que los restos de las Quemadillas son de un menor de 6,22 años de edad, "con un margen de error de +-43 días". Este trabajo fue encargado por la propia Policía Nacional apenas unos días después de tener conocimiento de que un investigador independiente contratado por la familia, el doctor Francisco Etxeberria, también había determinado en otro informe realizado el 18 de agosto que los restos de la hoguera encontrada en la finca de las Quemadillas eran "humanos inmaduros", aunque sin determinar la edad de los mismos.
Este informe fue encargado por la familia hace aproximadamente dos meses, según fuentes de Interior. La madre de los niños desaparecidos dudaba del primer informe policial (elaborado en noviembre de 2011), que determinó que eran restos de pequeños animales.
EMPRESA DE ADOPCIÓN DE NIÑOS
El ministro ha defendido que la Policía ha estado trabajando todo este tiempo y que siempre pensó que los niños no habían salido nunca de la finca familiar pese a haber investigado otras líneas de investigación. Los agentes de la Policía gracias a los registros telefónicos del padre de los niños --actualmente en prisión-- peinaron todos los bosques en los que estuvo el adulto y también descubrieron una llamada telefónica a una compañía de adopción de niños en EE.UU.
Fernández Díaz ha insistido en varias ocasiones en que la hoguera en la que se han hallado los restos se prendió con la ayuda de una mesa metálica que hacía efecto de horno lo que elevó la temperatura entre los 650 y los 800 grados centígrados, según indican los informes. En ese sentido ha apuntado que a esa temperatura es muy complicado poder extraer muestras de ADN.
Tras estos nuevos datos el juez abrirá nuevas diligencias con el objeto de aclarar las contradicciones. Fernández Díaz, además, ha precisado este mismo lunes que ha recibido un nuevo documento de la Comisaría General de Policía Científica en el que según fuentes del Ministerio se detallarían los procedimientos de investigación llevados a cabo durante el primer informe.
EL MINISTRO CONTRA LA "FILTRACIÓN"
El ministro ha asegurado que su Departamento tenía conocimiento desde hace días de estas novedades pero el juez --con el que ha hablado por teléfono-- había decretado el secreto de sumario de la causa, en ese sentido, ha cargado contra la "filtración" de la propia familia que, según ha dicho, ha causado "malestar" en los investigadores.
Ruth y José desaparecieron el 8 de octubre de 2011 y tan sólo cinco días después, el 13 de octubre, fue relevado al frente de las investigaciones el jefe de la Brigada Provincial de la Policía Judicial de Sevilla, Manuel Piedrabuena, quien había dirigido la investigación en torno a la desaparición de Marta del Castillo.
Interior puso al mando de las pesquisas sobre los niños de Córdoba a Serafín Castro centralizando la investigación en Madrid. Meses después, en mayo, Piedrabuena también fue cesado en la Brigada Provincial ya actualmente es comisario en el distrito sevillano de Nervión.