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El ministro de Finanzas defiende a Merkel ante las críticas internas a su liderazgo

El ministro del Exterior alemán, Guido Westerwelle, su intervención ante la Cámara baja del Parlamento (Bundestag), en Berlín (Alemania), ayer, 9 de julio. EFEtelecinco.es
El ministro alemán de Finanzas, Wolfgang Schäuble, salió hoy al paso a las críticas internas contra la canciller, Angela Merkel, aunque admitió como error de partida haber incluido algunos "puntos contradictorios" en el pacto de coalición con los liberales, especialmente en materia fiscal.
"Siempre dije que en el pacto de coalición suscrito el pasado otoño había puntos contradictorios", afirma Schäuble, en entrevista al diario muniqués "Süddeustche Zeitung", para añadir a continuación que no debería haberse incluido la promesa de rebajas fiscales, principal caballo de batalla de los liberales.
"Ahora tenemos un problema en el pacto de coalición y no nos queda otra que vivir con él", concluye el ministro, hombre fuerte del Gobierno y antecesor de Merkel en la presidencia de la Unión Cristianodemócrata (CDU), cargo que detentó entre 1999 y 2000.
Merkel es "un tipo de persona ponderada, con extraordinarias cualidades, por eso es ella la canciller y no otro", sostiene Schäuble, en respuesta a críticas internas en la CDU a su presunta falta de un perfil claramente conservador.
La canciller, afirma Schäuble, ha entendido "mejor que otros" los cambios operados en el mundo y sus consecuencias en la política.
"Cuando apuesta por la integración de los conciudadanos de origen extranjero no es porque le falten principios conservadores, sino porque como canciller sabe que necesitamos a estas personas a tenor de nuestra evolución demográfica", apunta Schäuble.
El ministro de Finanzas afirma, asimismo, que la única solución a la caída de popularidad que reflejan los sondeos es la cohesión interna y una buena gestión por parte del Gobierno.
La coalición entre la CDU, su hermanada Unión Socialcristiana de Baviera (CDU/CSU) y el Partido Liberal (FDP) no suma ahora más que un 35 por ciento, según los últimos sondeos del instituto Forsa, frente al 57 por ciento de un eventual bloque entre el Partido Socialdemócrata (SPD), Los Verdes y la Izquierda.
Desde las propias filas de la CDU se ha atribuido en parte esta situación a una supuesta falta de firmeza de Merkel frente a los liberales, a los que no ha frenado a tiempo pese al persistente disenso representado por éstos especialmente en materia fiscal.
Mientras Schäuble ha defendido, desde el principio de la legislatura, que no es momento para las promesas de rebaja fiscal, dada la situación de las arcas públicas, el FDP desliza una y otra vez esta reivindicación, tal como prometió en campaña electoral.
En declaraciones al semanario "Der Spiegel", el jefe del ala económica de la CDU, Josef Schlarmann -defensor de líneas cercanas al FDP-, incide en las críticas a Merkel y apunta a que parte de la militancia está "frustrada" por el funcionamiento de la coalición.
Schlarmann imputa a la canciller y presidenta del partido un estilo "centralista", argumenta que las decisiones se toman exclusivamente "de arriba a abajo" y que ello es "cuestionable" desde el punto de vista del funcionamiento democrático.