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La Fiscalía niega que la Casa Real supervisara la actividad de Nóos

El fiscal anticorrupción Pedro Horrach ha apuntado este miércoles a la inexistencia de un control por parte de la Casa Real sobre las actividades desplegadas por el Instituto Nóos, argumento del que se hace servir el exsocio de Iñaki Urdangarin, Diego Torres, para acreditar que nada se acometía sin antes haber informado a aquélla.
"No hay ni una sola prueba que así lo avale", ha espetado Horrach durante la exposición de su informe final en el juicio del caso Nóos, en el que ha señalado que el único documento existente al respecto en la causa es un correo remitido al asesor y funcionario de Hacienda Federico Rubio en el que se adjuntan los datos necesarios para efectuar la declaración del IRPF de la Infanta Cristina.
"¿De dónde se extrae el control sobre todas las actividades de Nóos? No hay ni una sola prueba que así lo avale", ha remachado el representante del Ministerio Público, quien ha recordado que uno de los aspectos que podría ser clave en este sentido fue la supuesta desvinculación de Urdangarin, en marzo de 2006, de las actividades de Nóos, cosa que "no sucedió".
La defensa de Torres propuso en su día la declaración en el juicio de casi 700 testigos, entre quienes se encontraban el Rey Felipe VI, don Juan Carlos, doña Sofía, la Infanta Elena, su exmarido Jaime de Marichalar, Pilar de Borbón y la princesa Irene de Grecia y Dinamarca, con el objetivo de demostrar cómo la Casa Real estaba al corriente de las actividades del Instituto Nóos.
Torres defendía así que siempre se operó con absoluta transparencia e incidía en que es imposible sostener que, "con el ejército de asesores" con los que cuenta la Casa Real, "que intervenían de manera activa y determinante", pudieran el empresario y su mujer, Ana María Tejeiro, "tener la más leve sospecha de que algo de anómalo pudiera estar llevándose a cabo".