Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Forenses creen que la escultura con forma de pie pudo ser el objeto que causó las lesiones mortales a Koldo Losada

Koldo Losada sufrió cuatro traumatismos en la cabeza provocados por varios golpes con un objeto "contundente, pesado y con aristas"
Uno de los médicos forenses que realizó la autopsia al cadáver de Koldo Losada, de cuyo asesinato el 19 de noviembre de 2014 está acusado su marido, Jon Ezkurdia, ha considerado "compatible" la escultura con forma de pie humano de once kilos de peso, que se recogió como prueba, con el objeto "pesado y con alguna arista" con el que el actor vasco fue golpeado con "contundencia", lo que provocó traumatismos craneoencefálicos que le causaron la muerte por hemorragia cerebral traumática.
La Audiencia Provincial de Bizkaia ha acogido este viernes la quinta sesión del juicio con jurado popular que se celebra contra Jon Ezkurdia, que se enfrenta a una petición fiscal de 20 años de prisión por asesinar con alevosía al actor vasco, propinándole diversos golpes con un objeto "contundente y pesado" que, podría ser, a juicio de los forenses, la escultura con forma de pie humano de unos 11 kilos de peso que se encontró entre los objetos y cuadros que Ezkurdia regaló a una amiga el mismo día del crimen.
En la sesión de este viernes han prestado declaración los dos médicos forenses que realizaron el levantamiento del cadáver de Koldo Losada en el domicilio conyugal, y el equipo forense que realizó la autopsia.
A petición del jurado popular, se ha mostrado a los médicos forenses que realizaron la autopsia la escultura con forma de pie, y uno de ellos ha dicho que "un objeto de esta características, contundente, de mucho peso, que en alguna zona, como el borde, tiene aristas, zonas no cortantes pero sí relativamente afiladas, podría ser el causante de las lesiones descritas en la autopsia".
"El objeto puede ser ése en cuanto a que sus características cumplen las que nosotros veíamos como productor de las lesiones", ha explicado, a lo que otro de los forenses ha añadido que "se puede establecer un juicio de compatibilidad"
No obstante, han precisado que no realizaron el análisis de la escultura, ni de ningún tipo de objeto recogido como prueba en el domicilio.
Según se recoge en el informe de la autopsia, Losada presentaba "cuatro heridas contusas en la cabeza, en la región occipital (parte de atrás), parietal izquierdo, frontal central en el medio, y frontotemporal". Además, la víctima presentaba unos "hematomas tenues en el antebrazo derecho" debidos a una caída o, "más probable, de defensa al intentar interponer el brazo ante los traumatismos que estaba sufriendo".
De las cuatro heridas contusas en la cabeza, dos se produjeron como consecuencia de varios golpes con un objeto "pesado con algún tipo de arista, que coinciden en la misma zona, provocando incluso el despegamiento del cuero cabelludo".
Losada también presentaba hematomas en los dos ojos, en párpado superior e inferior, pero no mostraba lesiones en la superficie de la piel, por lo que, según los forenses, se produjeron como consecuencia de los golpes en el cráneo.
Según los forenses, todos los golpes se produjeron "más o menos en el mismo momento, pero no se puede determinar cuál es la primera lesión que se produjo".
La conclusión de los forenses encargados de la autopsia es que fue "una muerte violenta de etiología homicida, causada por varios traumatismos craneoencefálicos", sin poder precisar cuántos, pero sí que fueron "dos aislados y un grupo de varios traumatismos, con un objeto contuso, no cortante, aunque sí que es probable que tenga alguna arista".
"Las dos heridas que están producidas por varios traumatismos en la misma zona hay que pensar que en ese momento no hay movilidad o la movilidad del cuerpo es pequeña para que se den tantos golpes en la misma zona sin que haya movimiento", han explicado los forenses, para indicar que "cuando ocurren esos golpes está ya con pérdida de conciencia o una conciencia muy limitada".
En cuanto a la hora de la muerte, los forenses la sitúan "unas diez o doce horas antes del levantamiento de cadáver, que se produjo pasadas las dos de la madrugada del 20 de noviembre", por lo que podría haberse producido entre las tres y las cinco de la tarde del 19 de noviembre.
LEVANTAMIENTO DEL CADÁVER
También han testificado Carlos Cubero e Igone Molinero, médicos forenses encargados del levantamiento del cadáver, que se inició a las dos de la madrugada del 20 de noviembre. Carlos Cubero ha relatado que cuando llegaron a la vivienda vieron en el salón un sofá con manchas de sangre y un rastro de sangre por el pasillo, "producido por arrastramiento", que llevaba hasta el cadáver de Losada, que estaba en un dormitorio, "bocabajo y con la cabeza hacia la puerta".
La sangre "impregnaba" el sofá "en el respaldo y el asiento" y en el suelo del salón había colocados cojines "tapando los charcos de sangre", han explicado. Además, bajo una mesa que había junto al sofá "había goteado sangre" y la mesa presentaba signos de haber sido limpiada, aunque "quedaban restos". Por el pasillo, para "tapar" el rastro de sangre había colocadas toallas, y bajo la cabeza del cadáver de la víctima había una manta.
En la primera inspección, los forenses que acudieron al levantamiento observaron "una serie de traumatismo craneoencefálicos, heridas contusas con bordes muy irregulares", producidos por un objeto "contuso, pesado y con alguna arista".
Según ha declarado Cubero, la escena del crimen no presentaba "signos violentos de lucha", aunque el cadáver mostraba un hematoma en el brazo derecho "compatible con un signo de defensa". En su opinión, Losada estaba sentado cuando recibió los primeros golpes y luego ya en el suelo, aunque no se puede determinar "cuál fue el primer golpe que recibió, porque son seguidos y continuados en un tiempo muy corto".
SEDANTES
Los análisis forenses detectaron en el organismo de Koldo Losada cuatro fármacos sedantes e hipnóticos, pero no hallaron restos de alcohol etílico. En el caso del acusado, se ha determinado que "no hubo consumo repetido" de drogas, lo que "no descarta que pueda haberlo esporádico".
En la sangre de Losada se encontraron "cantidades de flurazepam, salkil flurazepam, lorazepam, zolpidem, clometiazol y ácido acetilsalicílico". Además, en la orina se encontró también "un metabolíto del flurazepam, lorazepam, zolpidem, clometiazol y ácido acetilsalicílico", todas ellas sustancias "sedantes" e "hipnóticas.
De los análisis realizados a Ezkurdia, los forenses concluyeron que "no hubo consumo repetido" de drogas, lo que "no descarta que pueda haber un consumo esporádico". Además, no se pudieron realizar los correspondientes análisis para determinar si hubo consumo de alcohol etílico por parte del acusado, al no recibir el Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses "muestras suficientes".
"NINGÚN RECUERDO"
Durante la primera sesión del juicio celebrado este lunes, el acusado declaró que la mañana que se produjo el crimen comenzó a beber sobre las nueve de la mañana y no tiene "ningún recuerdo" de lo ocurrido. Además, cree que él no golpeó en la cabeza a Losada, causándole la muerte, y mantiene haber sufrido un "agujero negro" en sus recuerdos de ese día.
La Fiscalía y acusación particular solicitan 20 años de prisión para Juan Antonio Ezkurdia Iturbe, de 65 años de edad, al que acusan de asesinar con alevosía a su marido propinándole diversos golpes en la cabeza con un objeto contundente el 19 de noviembre de 2014 en el domicilio conyugal.
La defensa de Jon Ezkurdia, que ejerce la abogada Jone Goirizelaia, mantiene que, debido a su dependencia del alcohol y a los efectos psicológicos que ese consumo le provocaban, no fue consciente de nada de lo que hizo el día de autos, por lo que pide su absolución.