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El programa del Gobierno vasco para la reinserción de presos conllevará un reconocimiento autocrítico del daño causado

Urkullu dio cuenta de la iniciativa a Rajoy en su último encuentro y el presidente le trasladó que la "estudiaría"
El programa del Gobierno vasco para facilitar la reinserción y resocialización de los presos condenados por delitos de terrorismo, 'Hitzeman', se plasmará inicialmente mediante la adhesión a una declaración que reflejará "un compromiso de contribución a la consolidación de la paz y la convivencia" y conllevará "un razonamiento opuesto a cualquier vulneración de derechos humanos", así como "un reconocimiento autocrítico del daño causado a las víctimas".
En una rueda de prensa en San Sebastián, el secretario general de Paz y Convivencia, Jonan Fernández, y la directora de Víctimas y Derechos Humanos del Gobierno vasco, Monika Hernando, han dado cuenta de esta iniciativa "plenamente legal", que forma parte del Plan de Paz y Convivencia del Ejecutivo vasco y que está dirigida a todos los presos en general "de cualquier cárcel" y, en particular, a los condenados "por delitos de terrorismo".
Fernández ha explicado que el programa 'Hitzeman', se entronca "en el principio de reinserción y resocialización de las penas que la Constitución española consagra en su artículo 25.2", el cual adquiere "mayor valor en un momento de condiciones sociopolíticas propicias tras el cese definitivo del terrorismo de ETA", puesto que "desaparece la amenaza de reincidencia".
Según ha apuntado, a partir de su presentación pública, ahora se abre un periodo de cinco meses, que podría ampliarse "si es necesario", para recoger aportaciones y buscar "el más amplio consenso posible" a través de contactos con partidos, asociaciones y los propios reclusos, ya que hasta ahora no ha habido ningún contacto "oficial". Además, ha indicado que el lehendakari, Iñigo Urkullu, se lo trasladó al presidente del Ejecutivo central, Mariano Rajoy, en su último encuentro y le trasladó que "estudiaría" la iniciativa.
Además, ha puntualizado que la incorporación a 'Hitzeman' es "personal y voluntaria", y se plasmará inicialmente mediante la adhesión a "una declaración inicial muy sencilla", una especie de "formulario de trámite", que expresará "la voluntad de desarrollar un compromiso de contribución a la consolidación definitiva de la paz y convivencia". A partir de esa inscripción el Gobierno vasco pone en marcha el Programa.
También ha explicado que se creará una Comisión Gestora, integrada por un grupo "plural" de expertos "de trayectoria multidisciplinar", que propondrá a cada persona presa adherida al programa un itinerario personal.
CUATRO ITINERARIOS
Se ofrecerán cuatro posibles, un recorrido de compromiso académico en colaboración con universidades e instituciones académicas; otro asociativo en colaboración con organizaciones de la sociedad civil; otro institucional en el que participarán ayuntamientos e instituciones; y el último solidario, relacionado con proyectos de solidaridad.
Paralelamente, se plantea ofrecer asesoramiento, apoyo psicológico a los reclusos y también a la inserción laboral si salen de prisión y ayuda para la búsqueda de vivienda, una "cobertura institucional que se desplegaría durante dos años".
El secretario de Paz y Convivencia ha señalado que este nuevo Programa tiene un triple objetivo. Por un lado ofrecer a las víctimas "palabras y hechos de reparación moral asentados en el reconocimiento de la injusticia que se les hizo padecer", así como "propiciar procesos sociopolíticos de revisión crítica del pasado y reconocimiento responsable de las vulneraciones de Derechos Humanos".
En segundo lugar, y con respecto a la sociedad, "contribuir a la consolidación de la paz y la convivencia" y lograr que la política penitenciaria "sea parte de una política de convivencia"; y en tercer lugar, respecto a las personas presas, "apoyar y reforzar procesos éticos de reflexión autocrítica, reparación, reinserción o resocialización" y prestar cobertura legal, sociosanitaria y material para "consolidar" esos procesos de resocialización.
PROCESO
Fernández ha indicado que, una vez culminado el "itinerario" de "reintegración social", la Comisión Gestora emitirá un dictamen favorable o desfavorable al proceso. "La referencia básica será valorar si el compromiso asumido con la paz y la convivencia conlleva un razonamiento opuesto a cualquier vulneración de Derechos Humanos de pasado, presente o futuro", así como "la expresión de un reconocimiento autocrítico del daño causado a las víctimas".
Finalmente, el Gobierno vasco convalidaría la certificación y la trasladaría a las instituciones competentes. Al respecto, ha reconocido que el Ejecutivo vasco "no puede ofrecer ninguna garantía" sobre lo que puede suceder una vez llegado a ese punto porque "la decisión no está en su mano".
En todo caso, ha aclarado que este programa "no es un tipo de condición para que el preso acceda a derechos básicos penitenciarios que le corresponden"; de manera que, por ejemplo, "un preso enfermo o mayor de 70 años no necesita seguir este programa para que se le aplique la legalidad, como tampoco el acercamiento lo requiere". También ha apuntado que se estudiará, "como hipótesis de desarrollo", su aplicación al colectivo de huídos de ETA.
"EXPECTATIVAS FALSAS"
Fernández ha destacado que 'Hitzeman' "no es una respuesta excepcional" y tiene "su anclaje en buenas prácticas", como "el valor de la experiencia de la Vía Nanclares", entre otras fórmulas de reinserción, y "coincide con la Directiva europea 2012/29 sobre víctimas".
También ha matizado que este programa "ni garantiza nada, ni es una fórmula mágica, ni pretende crear expectativas falsas de solución a una problemática muy compleja y poliédrica", sino que el objetivo del Gobierno vasco es "abrir un camino legal, viable, realista y progresivo que pueda ser social y políticamente compartido de forma constructiva". "Es el primer paso para abrir camino a un proceso de reinserción y resocialización de las personas presas en un futuro", ha recalcado.