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La Guardia Civil detiene al agente que avisó a Granados de que era investigado

La Guardia Civil registra el ayuntamiento madrileño de ParlaEFE
Agentes de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil ha procedido este miércoles a detener a un compañero, también de esta unidad operativa del Instituto Armado, acusado de haber avisado al ex secretario general del PP de Madrid Francisco Granados de estar siendo investigado por su integración en la trama corrupta desarticulada en la 'operación Púnica'.
Según han informado a Europa Press fuentes de la investigación, el arresto ha tenido lugar en las mismas instalaciones de la UCO en Madrid. El detenido no forma parte del Grupo de Delitos contra la Administración que dirige la investigación, que se ha saldado esta semana con 35 detenidos y 14 imputados.
En concreto se le acusa de la comisión de un presunto delito de revelación de secretos. En el marco de las pesquisas, los investigadores se percataron de que se había producido este soplo al ex dirigente 'popular'.
Las mismas fuentes consultadas precisan que la relación entre este agente de la UCO y Granados era a través de un amigo en común de Valdemoro, y que no tenían una relación fluida. Fue en un encuentro entre ambos cuando el agente se lo advirtió y Granados se mostró sorprendido.
El juez de la Audiencia Nacional Eloy Velasco que investiga la causa ya inició una investigación en torno al papel que había jugado este guardia civil.
Tras la advertencia de Suiza
Fuentes jurídicas, sitúan el soplo a lo largo de este año, después de que las autoridades de la Fiscalía de Laussane alertaran a Anticorrupción de que estaban investigando a Granados y al empresario David Marjaliza por un delito de blanqueo de capitales agravado.
La trama de la que presuntamente formaba Granados tenía el objetivo de conseguir el lucro personal de los políticos implicados, pertenecientes a tres partidos distintos --PP, PSOE y los independientes de la UDMA-- y no la financiación de sus respectivas formaciones.
La investigación revela que la organización desmantelada se dedicaba a mediar entre empresarios y políticos con influencias en el ámbito municipal, regional y de la Diputación para la consecución de contratos públicos en la gestión de servicios.