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Jáuregui dice que las víctimas serán "el testimonio del único relato" porque "nadie jamás podrá negar su holocausto"

Pide a López que "lidere la superación de las heridas" para que "verdad y memoria no se usen como arma arrojadiza"
El ministro de la Presidencia, Ramón Jáuregui, ha afirmado este viernes que las víctimas serán "el testimonio del único relato que la historia admitirá de esta tragedia que tanto dolor ha provocado" porque "nadie jamás podrá negar su holocausto", y ha pedido al lehendakari, Patxi López, que "lidere la superación de las heridas que ha dejado la violencia" para que "la verdad y la memoria no se utilicen como arma arrojadiza".
Jáuregui ha realizado estas declaraciones en un homenaje a las víctimas del terrorismo celebrado en el monolito levantado en los Jardines de la Libertad, en memoria del dirigente socialista asesinado por ETA Fernando Buesa y de su escolta, Jorge Díaz, fallecidos el 22 de febrero del año 2000 como consecuencia de la explosión de un coche bomba instalado por ETA en el campus universitario de la capital alavesa.
El acto ha reunido a una numerosa representación de los socialistas vascos, que han guardado cinco minutos de silencio para recordar a las personas fallecidas como consecuencia del terrorismo. Los cabezas de lista del PSE al Congreso en los tres territorios, Ramón Jáuregui, Eduardo Madina y Odón Elorza, han encabezado este homenaje al que han acudido la portavoz del Gobierno vasco, Idoia Mendia, los consejeros de interior y Economía, Rodolfo Ares y Carlos Aguirre, el presidente del Senado, Javier Rojo, y el delegado del Gobierno central en el País vasco, Mikel Cabieces, entre otros.
Madina y Elorza se han emocionado por las palabras de Jáuregui, que ha saludado de forma efusiva a la exteniente de alcalde de Portugalete (Bizkaia) Esther Cabezudo, que sobrevivió al atentado con el que ETA trató en el año 2002 de quitarle la vida con un carrito-bomba.
En su intervención, Jáuregui ha recordado a Fernando y a Jorge, así como a todas las víctimas "más de 800, de esta tragedia que ha durado demasiado", así como a sus familias "sacudidas por el zarpazo del terror".
"Aunque desgraciadamente no les podemos devolver a la vida, hemos querido recordar a todas las víctimas en este lugar para celebrar simbólicamente el fin de la violencia en Euskadi y el triunfo de la democracia frente a la barbarie desde la reivindicación de la memoria de las víctimas", ha indicado.
Asimismo, ha hecho referencia a las víctimas para afirmar que ellas serán "el testimonio del único relato que la historia admitirá de esta tragedia que tanto dolor ha provocado". "Nadie jamás podrá negar su holocausto", ha subrayado.
PETICIÓN AL LEHENDAKARI
Jáuregui se ha dirigido al lehendakari, Patxi López, para afirmar que ésta será la "legislatura de la paz" y ha querido recordar al lehendakari José Antonio Ardanza, de quien ha dicho fue "piedra angular" del pacto de Ajuria Enea, "punto de inflexión incuestionable entre los años 80 y el pacto antiterrorista del año 2000", suscrito durante la presidencia del 'popular' José María Aznar.
El ministro ha pedido al lehendakari que gestione "el tiempo que viene" y se dirija a los jóvenes vascos porque "es a ellos a quienes les va a corresponder construir este País Vasco reconciliado que queremos". "Quiero que les recuerdes una y otra vez de dónde venimos y lo que hemos logrado", ha indicado.
No obstante, ha advertido de que "hay instalada en la sociedad una subcultura de violencia que todavía no está, ni mucho menos, erradicada", porque "la violencia ha sembrado hábitos políticos que no desaparecen de la noche a la mañana", y ha subrayado que "la vida pública de este país necesita no sólo coexistir, sino hacer una conversión de hábitos, un reconocimiento del adversario, el respecto a los procedimientos de las leyes y a la Constitución", lo que supone una ciudadanía vasca "inclusiva con todos los sentimientos de pertenencia".
"Quiero que el Gobierno vasco lidere la superación de las heridas que ha dejado en todos nosotros la violencia, para que sea posible una convivencia reconciliada y que la verdad y la memoria no se utilicen como arma arrojadiza de unos contra otros, sino como base de un reconocimiento mutuo de nuestra pluralidad y convivencia", ha defendido.
DEMOCRACIA FRENTE AL TERROR
El ministro de la Presidencia ha recordado la "lucha y sufrimiento" de los últimos años y ha reconocido que "muchas veces" ha dudado que este día "fuera posible", ya que "cuando eran asesinadas casi cien personas al año, cuando mataban día sí y día también, no teníamos la certeza de que la democracia se iba a imponer al terror".
"Hoy celebramos la victoria todos y la compartimos con todos sin protagonismos ni reproches, dando por bueno que es el triunfo de todos: de la sociedad vasca y española e su conjunto", ha defendido.
Sin embargo, ha subrayado que "durante muchos años, fuimos muy pocos y estábamos muy solos" y ha insistido en que se ha acabado "mirar a cada lado de la calle al salir del portal, dar instrucciones a los hijos para que no abrieran la puerta a nadie desde el asesinato de Enrique Casas en la puerta de su casa".
"Se acabó mirar debajo del coche, las centralitas bloqueadas en los cuarteles de Euskadi cuando saltaba la noticia de un atentado en el País Vasco, los barrios prohibidos para los demócratas o las identidades ocultas para evitar que se identificara a un guardia, policía o ertzaina", ha enumerado.
Jáuregui ha elevado la voz para afirmar entre aplausos que tras el cese definitivo de la actividad de ETA "se acabó el miedo" porque "hoy podemos gritar ¡viva la libertad! y empieza una vida nueva para acostumbrarnos a vivir libres".
Por otro lado, ha defendido que lo "definitivo" no es el fin de la violencia, sino "la victoria del Estado democrático y de Derecho, el imperio de la ley y la democracia, la palabra". "Lo definitivo es una paz sin condiciones, ni presentes ni diferidas, porque nadie nos ha regalado esta victoria", ha insistido.
Al respecto, ha subrayado que el fin de la amenaza sobre la vida y la libertad no ha venido "del cielo, ni de ellos, sino que ha sido una paz trabajada, muy costosa en sangre, sudor y lágrimas". Asimismo, ha reivindicado la política "en todas sus dimensiones", incluyendo a policías, jueces, gobiernos, partidos, dirigentes políticos, porque "todos ellos hemos sido 'hacedores' y protagonistas de este gran triunfo de la democracia".
El cabeza de lista del PSE al Congreso por Álava ha agradecido, en nombre de los socialistas vascos, al presidente del Gobierno central, José Luis Rodríguez Zapatero, por una tarea "titánica" que ha sido "demasiadas veces incomprendida".
"Por fin podemos llorar de alegría, de emoción incontenida por la paz y la libertad. Hoy son lágrimas de emoción compartida porque podemos decir definitivamente a todos los vascos: Zorionak (felicidades)", ha concluido.