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El escritor Jordi Panyella afirma en un libro que se eliminaron pruebas clave del sumario de Puig Antich

El Supremo no reabre el caso "porque el pasado franquista de los magistrados es demasiado cercano"
El escritor y periodista del diario 'El Punt' Avui Jordi Panyella recoge nuevos testimonios en su libro 'Salvador Puig Antich, caso abierto' (Angle Editorial) que revelan que el sumario fue alterado porque se hicieron desaparecer pruebas claves que podrían haber desmontado la sentencia a muerte.
En rueda de prensa para presentar el libro, Panyella, autor de un libro sobre el desfalco del Palau de la Música a manos de su expresidente Fèlix Millet, ha afirmado que "lo que indigna de este caso es que, en cada prueba, se puede ver la manipulación y tergiversación de los hechos".
Ha explicado que en el libro aparece el testimonio del alférez Enric Palau, que trabajaba para el juzgado que investigó el caso en 1973, que con un relato inédito asegura que hubo dos sumarios, el oficial y el que hicieron desaparecer.
Según Panyella, entre los documentos que desaparecieron hay informes médicos, pruebas de balística e informes que relatan cómo vieron que en el portal de la calle Girona donde supuestamente Puig Antich disparó contra el subinspector Francisco Anguas entró un policía disparando directamente.
Preguntado sobre si cree que este agente fue quien mató al subinspector y no Puig Antich, Panyella ha asegurado que "la versión dada por la policía no es válida. Es plausible que este policía hubiera podido tener una intervención decisiva en la muerte de Francisco Anguas".
De hecho, el alférez Enric Palau asegura que "lo mataron ellos mismos disparando desde fuera", ha recordado Panyella, que ha opinado que todo viene de un error policial y de mala praxis ya que montaron un dispositivo policial poco contundente y que alguna bala de la policía pudo dar al subinspector.
Asimismo, el libro recoge el testimonio de dos enfermeras, de una persona anónima y del médico Pere Munné que aseguran que el cadáver de Anguas tenía cinco disparos, cuando la sentencia afirma que tenía tres y que fueron disparados por Puig Antich, y que hubo anomalías en la autopsia.
REABRIR EL CASO
Panyella ha explicado que el abogado Carlos Slepoy, que representa a las hermanas de Puig Antich ante la justicia argentina, que está investigando el caso dentro de la causa contra el franquismo, está estudiando ampliar la querella y añadir las novedades que recoge el libro.
Sobre si se podría procesar a ministros de la época franquista, como el ministro José Utrera Molina que participó en la reunión del consejo de ministros del 1 de marzo de 1974 en el que se dio el 'enterado' a la condena de muerte a Puig Antich, Panyella ha indicado que es difícil de saber.
Paralelamente, los abogados Sebastián Martínez Ramos y Olga de la Cruz, que pidieron en 2005 al Tribunal Supremo que reabriera la causa aunque fue rechazado, también están estudiando si con las nuevas pruebas que aporta el libro se puede volver a reclamar una revisión del caso.
Preguntado sobre por qué no se reabrió el caso, el autor ha sentenciado: "No se reabre el caso porque el pasado franquista de los magistrados es demasiado cercano" y porque, a su entender, el tribunal juega con las cartas marcadas.
"Es indigno lo que pasó en 2005 con el Supremo. Mi libro no se hubiera escrito nunca si entonces se hubiera admitido reabrir el caso", ha reflexionado.
Panyella también entrevista en su libro a Xavier Garriga i Paituví, compañero de militancia de Puig Antich en el Movimiento Ibérico de Liberación (MIL), que fue detenido en la misma operación y torturado para que asegurara que vio a Puig Antich disparar, constata el libro.
Para el escritor, le arrancaron "una declaración falsa bajo el régimen del terror" y después no le citaron para que la ratificara en el Consejo de Guerra, y su testimonio actual demuestra que Puig Antich disparó en medio de una gran confusión, debilitado y desorientado, no como resultado de un ataque terrorista premeditado.