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Lokarri no pide la amnistía, pero sí "la reintegración de los presos en la sociedad"

Llama a reforzar una cultura de paz "para que nadie vuelva a caer en la tentación de usar la violencia"
El coordinador de Lokarri, Paul Ríos, ha asegurado que no reclama la amnistía para los presos de ETA, pero sí que, "como mínimo", se les dé "las mismas oportunidades" que a cualquier otro recluso "para poder proceder a la reintegración en la sociedad". Además, ha instado a reforzar una cultura de paz "para que nadie vuelva a caer en la tentación de usar la violencia".
En una entrevista concedida a Onda Vasca, recogida por Europa Press, Ríos ha recordado que en 2009 había 740 presos de ETA y, en la actualidad, el colectivo se eleva a 470. Además, ha asegurado que todos ellos están cumpliendo sus condenas "de manera prácticamente íntegra".
En 2020, según ha estimado, los reclusos que todavía se encuentren cumpliendo condena rondarán los 200, todos ellos con unas penas "larguísimas". Por ello, ha insistido que la actual legislación, que se aplicó con carácter "excepcional", puesto que se puso en marcha "bajo la premisa de combatir el terrorismo", constituye "un gran obstáculo" en "un momento de reconstrucción de la convivencia".
"No estoy diciendo que haya que proceder a una amnistía de las personas presas, pero, como mínimo, tienen que tener las mismas oportunidades que cualquier otro preso para poder proceder a la reintegración en la sociedad, y eso no está ocurriendo", ha lamentado.
A juicio de Ríos, "durante muchos años" y "bajo la premisa que hay que combatir a ETA" se ha aceptado, "no solo que no se investigue la tortura, sino que también se persiga personas por sus actividades políticas". "Desandar ahora este camino es muy complicado para la Justicia española", ha considerado.
Aunque, en su opinión, "ha habido casos muy positivos" con absoluciones en juicios como los de Udalbiltza, D3M o de jóvenes acusados por pertenencia a Segi, todavía este pasado verano "muchos dirigentes de la izquierda abertzale han sido condenados a cuatro años por supuestas actividades de 2003".
"Estamos en una gran etapa de cambio y la justicia debe aportar, investigando lo que es la tortura y otras vulneraciones de derechos humanos, pero, sobre todo, poniendo fin a todo este tipo de juicio por actividades que son legítimas y no deben ser perseguidas en un estado de derecho", ha dicho.
CRÍTICOS
Paul Ríos se ha referido a los grupos de 'descontentos' con la actual estrategia de la izquierda abertzale que han protagonizado algunas acciones de violencia callejera en los últimos meses. En su opinión, debe dárseles "la importancia justa". "Lo extraño es que no hubiera aparecido este tipo de grupos", ha dicho.
Según ha manifestado, en todos los procesos de paz "aparecen grupos de carácter disidente, crítico, que siguen recurriendo a la violencia". Ha recordado que la pasada semana en Irlanda del Norte "han aparecido dos artefactos explosivos", algo que "suele ser bastante habitual".
Ha insitido, por ello, en que debe preocupar la existencia de personas "todavía tentadas a usar la violencia con fines políticos" porque "es algo que es inaceptable en una sociedad que debe convivir desde el respeto", pero considera que hay que darle "la importancia justa". "En muchas ocasiones, no sé si darle una excesiva publicidad a este tipo de grupos, que, al final, consigue alimentarlos para que sigan de esta manera", ha dicho.
El coordinador de Lokarri ha asegurado que "afortunadamente" son "grupos pequeños, que, de momento, se están limitando solo a estas cuestiones de violencia en la calle". "Lo que hay que hacer, mientras tanto, es reforzar una cultura de paz en esta sociedad para que nadie vuelva a caer en la tentación de usar la violencia", ha indicado.