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Margallo dice que la estrategia de "dinamitar" a Rajoy ya la sufrió Suárez cuando el PSOE quiso vencer a UCD

No ve rotos los puentes entre Podemos y PSOE porque Pedro Sánchez lo que tiene claro es que quiere ser presidente
El ministro de Exteriores en funciones, José Manuel García Margallo, considera que el empeño en "dinamitar" al presidente del PP, Mariano Rajoy, forma parte de una estrategia que ya sufrió Adolfo Suárez por parte del PSOE cuando quiso arrebatarle el Gobierno a UCD.
Cuando el PSOE quiso "asaltar el Gobierno", ha relatado, lo primero fue "volarle la cabeza" a Adolfo Suárez. Años después, para batir al PSOE, el PP puso en la mira a Felipe González, "sabiendo que cazando la pieza mayor todo era más sencillo".
Para Margallo, "la estabilidad del PP reposa mucho en la figura de Mariano Rajoy", porque "es capaz de arbitrar las distintas sensibilidades", así que Rajoy es necesario porque un Gobierno estable debe estar formado por partidos estables. Eso sí, preguntado si teme que un PP sin Mariano Rajoy termine como UCD, partido en el que él militó, ha respondido: "No exactamente".
En una entrevista a RNE, recogida por Europa Press, ha defendido que no tuvo ningún sentido que el líder de Ciudadanos, Albert Rivera, pretendiese decir al PP que remplace a Mariano Rajoy, durante su participación en el debate de investidura. Es más, le ha preguntado si no habría sido una "impertinencia notable" que Rajoy dijera que se niega a hablar con Ciudadanos salvo que Rivera fuese "sustituido por el señor (Juan Carlos) Girauta".
"USTED ARREGLA SU CASA Y NOSOTROS LA NUESTRA"
"Usted arregla su casa y nosotros arreglamos la nuestra", ha resumido, añadiendo que lo que deben hacer PP, PSOE y Ciudadanos es ponerse de acuerdo en lo que hay que hacer en España. Y no ha querido entrar en qué puntos del acuerdo firmado por PSOE y Ciudadanos le gustan --aunque reconoce que la política europea va en la línea con lo que ha hecho el Gobierno-- porque considera que lo primero es "el sentido común", es decir, que lidere el Gobierno quien ganó las elecciones.
Pese a que su opción es la 'gran coalición', Margallo cree que los puentes entre el PSOE y Podemos no están rotos, porque el líder socialista, Pedro Sánchez, lo que tiene claro es que quiere ser presidente, "la próxima semana si es posible, y está dispuesto a serlo con quien le haga presidente".
Además, ha recordado que dejó claro en el debate de investidura que él habría preferido una alianza de izquierdas, así que está convencido de que insistirá en ella. Eso sí, le ha avisado de que tendrá que reflexionar sobre las diferencias "abismales" que tiene con Podemos, sobre la economía, sobre la idea de España o sobre la lucha contra el terrorismo. "No es un tema de sumas", ha dicho, sino de estar de acuerdo en lo que le hace falta a España y a partir de ahí buscar la fórmula política para hacerlo.
"ATERRADOR" QUE IGLESIAS ALUDIESE A LOS GAL
Por otro lado, ha dicho que le pareció "aterrador" que, durante el debate de investidura, el líder de Podemos sacase a colación a Felipe González y los GAL, porque fue "exactamente lo contrario" de lo que se hizo en la Transición, apostar por la concordia: "La imagen contraria es la de Suárez saludando a Dolores Ibárruri, la 'Pasionaria'".
A su modo de ver, Iglesias intentó "abrir heridas que estaban cerradas" y "abrir la memoria histórica con una visión absolutamente", para que "de una vez por todas se establezca que (en la Guerra Civil) hubo un bando que tenía razón". "No estamos para eso con la que está cayendo", ha advertido.
Pero además, ha avisado al PSOE de que todos los gestos y palabras de Iglesias están medidos, así que esa intervención fue como decir "ésta es mi ideología, y si quiere entenderse conmigo tiene que entender este planteamiento", para luego pedirle un gobierno "paritario" a modo de "garantía". Iglesias, ha insistido, quiere "un cambio social" en el cual se incluye "considerar a (el líder abertzale Arnaldo) Otegi luchador por la libertad".
Por eso, Margallo se ha preguntado por qué el PSOE pretende gobernar con alguien con quien tiene tantas diferencias y ha reclamado un Gobierno que "coincida en el diagnóstico" y en sus objetivos para España.
Es más, ha avisado de que la confianza del consumidor se ha "desplomado por la inestabilidad política" y de que el mundo se encamina a un "enfriamiento de la economía", de modo que hay que "actuar con mano firme" y no meternos "en aguas mucho más turbulentas".
"PELEO CON UNA MANO ATADA A LA ESPALDA"
De hecho, ha admitido que ahora mismo el Gobierno en funciones está limitado en lo que puede hacer. "Peleo con una mano atada a la espalda, y me gustaría tener las dos para poder un guantazo de vez en cuando", ha ilustrado.
Ante los retos que está viviendo Europa, como la posible salida del Reino Unido o la crisis de los refugiados, donde se está "jugando los principios morales", Margallo ve "una irresponsabilidad importante" en el hecho de que España esté mirándose "el ombligo" a ver si le gusta "fulanito o menganito para hacer un gobierno".