Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Merkel y Mdvédev acuden a Londres con posiciones y expectativas similares

La canciller alemana, Angela Merkel, y el presidente ruso, Dmitri Medvédev, hoy en Berlín. EFEtelecinco.es
Alemania y Rusia acudirán a la cumbre del G-20 en Londres con expectativas y posiciones "muy similares" y con el objetivo de que, además de una serie de medidas concretas, la reunión sirva como punto de partida para crear una nueva arquitectura financiera mundial.
"El mundo atraviesa una crisis dramática. Desde Londres queremos lanzar un mensaje que mire hacia adelante, pero ambicioso, no nos debemos limitar a meras palabras", dijo la canciller alemana, Angela Merkel en Berlín en una comparecencia de prensa conjunta con el presidente ruso, Dmitri Medvédev.
La reunión bilateral entre Merkel y Medvédev dio inicio a la serie de encuentros bilaterales que precederán a la cumbre.
Medvédev insistió en que las posturas de Berlín y Moscú "no tienen diferencias fundamentales" respecto a las decisiones que se deben adoptar en la reunión de Londres y expresó su apoyo a la Carta Global para una Economía Sostenible que Merkel propone para cuando termine la crisis.
"No debemos concentrarnos en los detalles sino en las perspectivas de futuro", afirmó el presidente ruso y añadió que el encuentro de Londres no puede terminar con una declaración de intenciones, sino que debe ser el primero de una serie de foros donde se supervise el progreso de la nueva arquitectura financiera.
Medvédev subrayó la necesidad de que haya "cambios irreversibles" en el sistema financiero mundial y un "nuevo equilibrio en el sistema monetario".
Pese a la unidad formal que manifestaron, Merkel descartó de plano el proteccionismo como posible método para salir de la crisis, mientras que Medvédev afirmó que sí contempla adoptar medidas proteccionistas "de carácter local y temporal" si la situación así lo requiere.
Merkel insistió en que el rechazo a todo tipo de proteccionismo debe formar parte del documento final de la cumbre.
Medvédev, por su parte, matizó esta cuestión al rechazar toda medida de lo que llamó "proteccionismo primitivo", pero sin cerrarse a aceptar iniciativas nacionales que sirvan para salvar empleo y que tengan carácter temporal.
Si bien la reunión estuvo básicamente centrada en preparar la cumbre, ambos dirigentes se reunieron también con representantes de la industria alemana, lo que evidencia la importancia de las relaciones comerciales entre ambos países.
Medvédev subrayó que las relaciones económicas constituyen un "factor de cooperación real" como demuestra el hecho de que el volumen comercial entre ambas naciones alcanzara el año pasado la cifra récord de 67.000 millones de dólares.
Tanto Merkel como el presidente ruso hicieron gala de una amplia sintonía en lo que respecta a la cumbre y en olvidar tensiones surgidas del pasado, como, por ejemplo, a raíz de la guerra en Georgia, que llevó a la suspensión del diálogo en el marco del Consejo OTAN-Rusia.
Hoy ambos celebraron que se haya decidido retomar ese diálogo con motivo de la cumbre de la OTAN del próximo viernes y sábado.
Medvédev, sin embargo, no pudo evitar recalcar que "no fue culpa nuestra" que ese diálogo se detuviera.
La canciller alemana abogó por reforzar la cooperación entre la Unión Europea y Rusia en materia de seguridad, lo que, insistió, no supone que con ello se pretenda restar protagonismo al diálogo entre la OTAN y Rusia.
Merkel respondía con ello a la propuesta formulada el año pasado por Medvedev de reformar la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) para crear una nueva arquitectura de seguridad.
La canciller opinó que, a su juicio, esta cooperación reforzada debería realizarse en el marco de la Política de Seguridad y Defensa Común de la UE y no a través de la OSCE.