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La OEA quiere crear una cultura de la no violencia en América

En la imagen, el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza. EFE/Archivotelecinco.es
La Organización de Estados Americanos (OEA) aprobará en su Asamblea General, que arranca mañana, una declaración en la que los cancilleres se comprometen a promover una cultura de la no violencia en el continente, uno de los más afectados por este problema.
El debate sobre el tema principal de la XXXIX Asamblea General de la OEA comenzó hoy en los actos paralelos a la reunión anual de cancilleres, en el diálogo de jefes de delegación de los 34 países miembros del organismo interamericano con representantes de trabajadores y del sector privado.
La conversación se trasladará mañana a las sesiones plenarias de la Asamblea General, donde los cancilleres expondrán su visión sobre el problema, que constituye una gran preocupación en la región por el grave aumento de la violencia, del crimen organizado y de los diferentes tipos de delincuencia, que se vuelve cada vez más trasnacional.
El secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, y el presidente hondureño, Manuel Zelaya, quieren dar un peso importante al debate en torno a la no violencia en esta asamblea.
Sin embargo, todo apunta a que el levantamiento de la suspensión impuesta por el organismo a Cuba en 1962 por sus vínculos con el marxismo-leninismo cope toda la atención y desplace de los titulares a la no violencia.
La declaración, consensuada previamente, contiene 32 artículos resolutivos para impulsar una cultura de paz y no violencia, involucrar a todos los sectores de la sociedad y adoptar las medidas necesarias para prevenir, impedir y penalizar la violencia, así como la segregación, explotación y discriminación ejercida contra grupos vulnerables, entre otros aspectos.
Por eso, la OEA y el Gobierno hondureño han insistido en los días previos a la inauguración de la asamblea en que, si bien Cuba es un tema importante para el organismo, la no violencia, como eje central de la reunión anual de cancilleres, debe primar sobre cualquier otro porque afecta a todo el pueblo americano.
Insulza, la subsecretaria de Relaciones Exteriores de Honduras, Patricia Licona, y el secretario general adjunto de la OEA, Albert Ramdin, destacaron en la rueda de prensa previa a la asamblea la importancia del tema de este año.
Cuba es "un asunto importante para la asamblea, para el sistema interamericano y vital para la OEA, pero el tema principal es la no violencia", enfatizó Licona ante los periodistas.
La no violencia, tema propuesto por el Gobierno de Honduras, es una de las principales preocupaciones del continente americano, aquejado por altas tasas de violencia.
El "número dos" de la OEA recordó que Latinoamérica y el Caribe son unas de las regiones más afectadas por la violencia en el mundo.
"Es necesario que se tomen medidas serias para luchar contra la violencia" en el continente, insistió Ramdin.
Honduras pretende lograr con la declaración un claro compromiso de los 34 países miembros de la OEA con promover una cultura de la no violencia en sus respectivas naciones y en la región en su conjunto.
En su indicador de 2008, el Latinobarómetro señaló que el principal problema de los países de América Latina es, con un 17 por ciento, la delincuencia, seguido del desempleo.
Fue la primera vez desde 1995 en que la delincuencia apareció como el principal problema de la región.
El problema de la delincuencia es crítico en Venezuela (57%) y en México (33%). Hay seis países donde ronda o supera el 20%: Guatemala (24%), Panamá (24%), Costa Rica (22%), Honduras (22%), Argentina (21%) y El Salvador (19%).