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La petición de la ONU para usar el aeropuerto de Gran Canaria excluye la repatriación de enfermos

El Gobierno español sigue sopesando su respuesta y no ha tomado una decisión al respecto
La petición que Naciones Unidas ha cursado al Gobierno español para que le permita usar el aeropuerto de Gran Canaria para el traslado de personal humanitario que se dirija o regrese de los países africanos afectados por el brote de Ébola excluye la repatriación de personas con esta enfermedad.
Así lo ha asegurado a Europa Press el delegado del Programa Mundial de Alimentos de la ONU en Gran Canaria, Pablo Yuste, que espera que el Ejecutivo responda afirmativamente a la petición de Naciones Unidas, si bien este jueves no tenía noticias de que el Gobierno hubiera tomado una decisión al respecto.
A principios de septiembre, el servicio aéreo de Naciones Unidas (Unhas, por sus siglas en inglés) pidió formalmente al Gobierno español, a través del Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación, poder usar el aeropuerto de Gran Canaria --bien su terminal civil o la militar-- para transportar material y trasladar personal humanitario con destino u origen en los países de Africa Occidental afectados por el brote de Ebola.
En aquel momento, el aeropuerto de Dakar en Senegal estaba cerrado, lo que complicaba el despliegue del personal humanitario que combate sobre el terreno el Ebola. A pesar de que en la actualidad el aeródromo senegalés ha reabierto, la ONU espera que España acepte su solicitud. La decisión se estudia en la actualidad entre diferentes departamentos ministeriales, entre ellos Exteriores, Defensa, Sanidad y Fomento.
Ante el miedo que puede suscitar entre la opinión pública la llegada de posibles infectados de Ebola al aeropuerto de Gran Canaria, Yuste ha aclarado que estos vuelos de Naciones Unidas en ningún caso trasladarían a personas que hubieran desarrollado síntomas de haber contraído Ebola, que es cuando comienza el riesgo de contagio, que requiere estar en contacto con fluidos del enfermo.
MÁS ESTRICTOS QUE LA OMS
A todos los pasajeros, que son personal de las distintas agencias de la ONU y de ONG sobre el terreno, se les toma la temperatura "al subir al avión" y "al llegar" al destino, y no se permite el embarque con fiebre, explica Yuste.
Además, los aparatos se desinfectan "después de cada uso", añade el delegado del Programa Mundial de Alimentos, que subraya que se trata de un protocolo más estricto que el que impone la Organización Mundial de la Salud (OMS) a las aerolíneas comerciales.
Por eso Yuste insiste en que el movimiento por España del personal humanitario que lucha contra el Ebola en Africa "no supone ningún riesgo adicional" respecto de los viajeros que llegan cada día a los aeropuertos procedentes de los países afectados por el brote.
El único escenario de riesgo que requeriría tener un dispositivo de actuación preparado en Gran Canaria se daría en el improbable caso de que durante el vuelo un infectado con Ebola desarrollara síntomas en lo que dura el trayecto y tuviera que ser evacuado.
Yuste ha advertido de que no tiene sentido que el personal humanitario tenga más restricciones a sus movimientos que cualquier otro ciudadano y considera que medidas como el cierre de fronteras para evitar el Ebola no son "ni viables ni efectivas" y, sin embargo, complica mucho la respuesta que hay que dar frente al virus.
El Programa Mundial de Alimentos tiene una relación especial con el Gobierno español desde que le cedió el puerto de Las Palmas para establecer un centro logístico de distribución rápida de alimentos hacia Africa, en funcionamiento desde el verano pasado y que financió la cooperación española.