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La OTAN avisa que tendrán que tomar "decisiones duras" en febrero ante intertidumbre sobre nueva misión

Rasmussen confía en lanzar iniciativas para reforzar cooperación con países del Mediterráneo y del Golfo en la cumbre de septiembre
El secretario general de la OTAN, Anders Fogh Rasmussen, ha advertido este lunes de que los ministros de Defensa aliados deberán tomar "decisiones duras" a finales de febrero cuando se reúnan en Bruselas ante la incertidumbre sobre el marco legal para mantener una nueva misión de entrenamiento, asistencia y asesoramiento a las fuerzas afganas más allá de finales de 2014 cuando concluya la actual misión de combate.
"Si no hay acuerdo sobre el Estatus de la Fuerza (entre la OTAN y Afganistán) tendremos que garantizar que retiramos todo" a finales de 2014, ha avisado el danés en rueda de prensa, en la que ha admitido que ha habido "progresos sustanciales" en la negociación del acuerdo para permitir el despliegue de la nueva misión aliada y que sin embargo no podrán "finalizarse" hasta que haya "la firma" del acuerdo de seguridad bilateral entre Estados Unidos y Afganistán para permitir la permanencia de tropas estadounidenses sobre el terreno más allá de dicha fecha.
"Tendremos que discutirlo cuando los ministros de Defensa se reúnan" a finales de febrero, ha avisado el danés. "Creo que tendremos que tomar algunas decisiones duras para entonces", ha precisado el danés, que ha insistido en que la retirada total requiere "varios meses" de preparativos.
Rasmussen ha avisado de que sin ambos acuerdos existe la "opción cero" que implica no dejar ningún soldado sobre el terreno más allá de 2014 y ha vuelto a advertir de que en este caso "está en juego" tanto la ayuda financiera futura de los aliados para costear a las fuerzas de seguridad afganas, pero también la ayuda al desarrollo prometida por la comunidad internacional en su conjunto. En este sentido, ha instado a las autoridades afganas a "no subestimar el impacto negativo que tiene en el público como en los países contribuyentes de tropas" la incertidumbre en torno al marco legal de la nueva misión.
A pesar de la dura advertencia al Ejecutivo de Kabul, que ha exigido nuevas condiciones para firmar el acuerdo bilateral con Estados Unidos como el fin de las operaciones en casas afganas y que se implique en un proceso de paz con la insurgencia, Rasmussen se ha mostrado convencido de que "al final del día tendremos el marco legal necesario en su sitio para desplegar una misión de la OTAN para entrenar, asesorar y asistir después de 2014". "Hay mucho en juego", ha recalcado, insistiendo en que esperan "por motivos de planificación" una "clarificación" de Kabul "lo antes posible".
LIBERACIÓN DE PRESOS POR KABUL
El secretario general de la OTAN también se ha sumado a las preocupaciones del Gobierno americano por la intención del Gobierno afgano de liberar a decenas de presos de la base de Bagram tras recordar que "estos detenidos han sido acusados de ser responsables de matar a soldados de Estados Unidos, aliados y (de países) socios".
"No estaría justificado simplemente liberar a personas en base a una decisión política en lugar de a través de un proceso legal normal", ha avisado el danés. "De modo que es un motivo de preocupación si son liberados puramente por motivos políticos en lugar de someterles a un juicio e ir a través del proceso legal normal", ha recalcado.
Por otra parte, el secretario general de la OTAN ha confiado en que el diálogo y cooperación mejorada con el Ejército paquistaní en 2013 se mantengan en el futuro tras subrayar la importancia de que todos los vecinos de Afganistán contribuyan a la seguridad y estabilidad en el país.
En el caso concreto de Irán, país al que la Alianza ha acusado en el pasado de apoyar a la insurgencia en el país, Rasmussen ha celebrado "las nuevas señales" del presidente, Hasan Rohani, y el acuerdo preliminar sobre el programa nuclear iraní, que ha confiado en que "la nueva dirección llevará a un hito también en lo que se refiere a otras cuestiones regionales e internacionales".
"Todavía está por ver cómo puede tener un impacto en Afganistán, pero es obvio que es vital que todos los vecinos de Afganistán contribuyan a la seguridad y la estabilidad", tanto en el país como en la región, ha subrayado.
AYUDA A FUERZAS DE PAÍSES COMO LIBIA
El secretario general aliado ha vuelto a defender el papel de la OTAN para ayudar a los países en conflicto en materia de reforma de sus fuerzas de seguridad tras recordar que la Alianza respondió positivamente a una petición de Libia el año pasado para asistirle "en la construcción de su sector de seguridad". "Hemos establecido un equipo y ahora estamos trabajando con las autoridades libias cómo explorar más cómo se puede dar esa asistencia", ha explicado.
En el caso de las crisis en Malí y República Centroafricana, Rasmussen ha elogiado la "rápida" intervención de Francia para "impedir el avance de grupos terroristas y salvar vidas" y ha mostrado su "aprecio" a la decisión de "otros aliados" de apoyar a Francia en estas operaciones "esenciales" si bien ha descartado "un papel directo" de la OTAN en ninguno de los dos países, dejando claro que tampoco ha habido "petición" en este sentido.
"Me gustaría ver a Europa y los aliados europeos asumir más responsabilidad en las tareas en lo que se refiere a la seguridad, de modo que su implicación en estas operaciones africanas es altamente apreciado", ha explicado.
El secretario general aliado también ha avanzado por otra parte que los aliados están consultando con los países del Diálogo Mediterráneo y de los del Golfo que participan en la Iniciativa de Cooperación de Estambul con el objetivo de "poder ser capaces de lanzar iniciativas que reforzarán nuestra asociación" en la cumbre de la OTAN de principios de septiembre en Gales (Reino Unido) aunque ha rechazado dar más detalles.
"En general, es nuestra intención no solo mantener sino también reforzar nuestra capacidad de trabajar y operar juntos con socios", ha explicado, insistiendo en el deseo de los aliados de "aumentar" las actividades con estos socios para mantener y desarrollar la capacidad de operar juntos, como en Afganistán y Libia.