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Opositores a Al Assad concluyen que la solución pasa por "la caída" del régimen y piden conferencia nacional

Creen que "la guerra continuará" si no satisface al pueblo sirio la conferencia de Ginebra, en la que España ve "una oportunidad única"
Opositores al poder en Siria de Bashar al Assad han manifestado este viernes entre sus conclusiones al encuentro celebrado en Córdoba que "cualquier solución política debe suponer la caída del régimen al completo y traspasar el poder a un gobierno de transición con plenas competencias", de manera que al Assad y las personas adscritas a su régimen "no tengan ningún papel en la Siria del futuro y la etapa de transición tampoco".
Asimismo, subrayan que el objetivo es llegar a celebrar "una conferencia de salvación nacional, organizada por representantes de la revolución siria, que englobe a todos los componentes para seguir la constante evolución de la situación en el terreno y tomar así decisiones oportunas y ofrecer una solución política, según una agenda propia".
Además, reclaman que "la comunidad internacional exija la caída del régimen, así como su estructura y símbolos y que todos los responsables de los crímenes sean llevados ante la justicia", según han apuntado en las conclusiones leídas en la clausura del encuentro en Córdoba, a la que ha asistido el secretario de Estado de Asuntos Exteriores, Gonzalo de Benito, y que desde este jueves ha reunido a una docena de grupos, amén de personalidades individuales, integrantes de la oposición moderada al régimen de Bashar al Assad, con el objetivo de que salgan "resultados", de cara a la conferencia Ginebra II.
Al respecto, apuntan que "a lo mejor" dicha conferencia se celebrará "en varias reuniones", si bien recuerdan que ellos no están invitados "para participar" y consideran que "hay cierta ambigüedad" sobre la conferencia y "no existe una agenda concreta capaz de satisfacer las expectativas del pueblo sirio", de manera que "no hay garantías suficientes para convencer al pueblo sirio de que el proceso va a satisfacer sus expectativas". Por tanto, dicha conferencia "tendrá éxito si las satisface, sino la guerra continuará", avisan.
En cualquier caso, abogan por "consultar con todas las fuerzas civiles y militares y socios de la oposición sobre el progreso en el terreno", motivo por el que proponen crear un comité que coordine a los grupos opositores.
También, creen que "es preciso definir un horizonte temporal limitado con todas las garantías internacionales" y defienden que "el camino para la solución pasa por la liberación inmediata de todos los detenidos, el cese del bloqueo en zonas y de los bombardeos", así como que llegue la ayuda humanitaria y se produzca el regreso de los desplazados.
Al hilo de ello, reclaman "imputar al régimen de al Assad la responsabilidad de los millones de refugiados", además de "trabajar para expulsar de forma inmediata a todas las milicias sectarias y el resto de fuerzas extranjeras ajenas a la revolución siria". En definitiva, los opositores proclaman que "la solución no puede incluir un acuerdo que conceda la amnistía a los responsables de los crímenes".
Entretanto, apoyan que Siria debe ser "un estado de derecho plural en el que se respeten derechos" y con un papel "decisivo e igualitario" de la mujer, así como que "todas las fuerzas influyentes no apuesten por un régimen que ha perdido toda su legitimidad".
Mientras, en un mensaje a la comunidad internacional, los participantes afirman que "a pesar de que el régimen insiste en considerar Ginebra II como una conferencia sobre la lucha contra el terrorismo, en realidad, el propio régimen es la fuente de dicho terrorismo", de ahí que pidan que dicha conferencia "no se desvíe de su objetivo de conseguir la paz y la libertad para el pueblo sirio a través de una transición que otorgue pleno poder a un Organismo Nacional sirio del que queden excluidos los autores de crímenes contra la población siria".
De este modo, precisan que "el pueblo sirio y quienes lo representan en la conferencia de Córdoba desean y esperan garantías internacionales que aseguren la implementación de las decisiones que se tomen en la próxima conferencia".
LA POSTURA DE ESPAÑA
Por su parte, el secretario de Estado de Asuntos Exteriores, Gonzalo de Benito, ha manifestado a los participantes que "han podido reunirse en un momento crucial para el conflicto días antes de Ginebra II, lo que concede una especial trascendencia a sus decisiones".
En este sentido, ha subrayado que "la oportunidad que se abre ahora puede ser única para la consecución de la paz", de ahí que insta a que "apuesten en este momento decisivo por la paz haciendo posible el éxito de la próxima conferencia". Y es que, agrega, "en este momento histórico y crucial para el futuro de Siria podemos darle o bien la espalda a esta oportunidad, como ha ocurrido hasta la fecha, o aprovechar el momento para avanzar hacia el fin de la violencia para construir un futuro para Siria acorde a su historia".
España, añade el secretario de Estado, "siempre ha apostado por una solución política que debe desembocar en una conferencia de paz que permita un gobierno de transición con todos los poderes", para ello es "esencial", conforme a la experiencia de España, "el cese de las hostilidades, el acceso urgente de la ayuda humanitaria y el comienzo de un gran trabajo de reconciliación nacional basado en el diálogo, la negociación y el consenso".
También, "somos muy conscientes de las graves diferencias que hoy separan a los sirios, pero sabemos por la experiencia que solo mediante el diálogo y la búsqueda de consenso puede lograrse una Siria unida, democrática, estable y en paz", ha dicho.
Cabe destacar que Siria se ha sumido en una guerra civil después de un levantamiento contra las cuatro décadas de Gobierno de la familia Al Assad ocurrido en marzo del año 2011, el que se transformó en una insurgencia armada tras una dura represión del Ejército. Más de 100.000 personas han muerto en el conflicto.