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El PCE celebra este fin de semana su tradicional fiesta como "rebelión" a los dictados de la Troika

El Partido Comunista (PCE) celebra este fin de semana su tradicional fiesta como "rebelión" a los dictados de la Troika y la política de recortes aplicada por el Gobierno de Mariano Rajoy y como punto de partida de la alternativa social que quiere ofrecer en el XIX Congreso que el partido celebrará el próximo mes de noviembre.
Como ya hiciera en las tres anteriores ediciones, la fiesta del PCE se trasladará a la localidad madrileña de San Fernando de Henares, donde durante tres días se desarrollarán más de 45 debates políticos sumados a diversos conciertos y espectáculos teatrales.
Las actuaciones musicales correrán a cargo de Riot Propaganda el viernes y Lucía Sócam y Chambao el sábado, además de un espectáculo flamenco con variados intérpretes. El domingo será el turno de Quilapayún, que cierra un seminario de homenaje a Salvador Allende a los 40 años del golpe de Agusto Pinochet.
Los numerosos debates políticos discurrirán sobre asuntos tan variados como el conflicto de Siria, la corrupción o la situación económica, así como la vivienda, la reforma local promovida por el Gobierno, el proceso de paz en Colombia o el camino hacia la III República.
El acto central de las fiestas será el mitin que el sábado se celebrará en el escenario central del parque Dolores Ibarruri. En él, tomarán la palabra el secretario general del PCE, José Luis Centella, junto a los representantes de juventud, mujeres y de la Comunidad de Madrid del partido.
El PCE prepara esta fiesta como pistoletazo de salida al Congreso que celebrará en noviembre y en el que deberá renovar a su dirección, aunque Centella ya ha anunciado su voluntad de seguir al frente del partido si los militantes mantienen su apoyo en él.
En este cónclave, el PCE quiere articular una verdadera alternativa "social y de izquierdas" a la crisis económica, bajo la convicción de que es posible alcanzar "una salida social, anticapitalista y democrática".